Por. J. Jesús Lemus / La Opinión de México
Desde un principio, cuando el gobierno de México -el pasado 20 de enero del 2026- entregó en desahucio judicial a 37 narcotraficantes al gobierno de Estados Unidos, para que fueran juzgados allá, algo no cuadró. Algo comenzó a apestar.
Tras la entrega de los que dijo el Secretario Omar Garcpia Harfuch eran criminales de alto impacto, generadores de violencia, líderes criminales enemigos del Estado, saltó una gran duda ¿Por qué entre esos grandes criminales no se encontraba José Antonio Yepez Ortiz, el líder fundador del Cártel de Santa Rosa de Lima?
Si las características principales de los delincuentes que fueron entregados, dentro del tercer paquete de extraditables a Estados Unidos, era la violencia, el narcotráfico, el sicariato y el riesgo de inestabilidad para el Estado mexicano, José Antonio Yepez Ortiz, “El Marro”, sí cumplía cabalmente los requisitos.
“El Marro”, es el líder criminal que incendió el estado de Guanajuato, a grado tal que hoy esa es la entidad con mayor cantidad de homicidios dolosos relacionados al crimen organizado. También es líder de uno de los cárteles de las drogas más ricos de México, además de que en su haber cuenta con por lo menos un centenar de ejecuciones y asesinatos.
La única razón -ahora se sabe- por la que José Antonio Yepez Ortiz, “El Marro”, no fue entregado en extradición al gobierno de Estados Unidos, es porque se le considera, con mucha razón, una pieza clave para entender cómo operó el Cartel del Huachicol, el que desde la Secretaría de Gobernación estuvo controlando el hoy senador raso Adán Augusto López Hernández.
Fuentes al interior de la Fiscalía General de la República (FGR), las que confirmaron el archivo de 32 carpetas de investigación que se habían iniciado en la era Gertz Manero y que se habían abierto para investigar la relación criminal de Adán Augusto y Hernán Bermúdez, explicaron que “El Marro”, discrecionalmente no fue incluido en el combo de narcos extraditados, porque sería brindar al gobierno norteamericano un fuente informativa confiable sobre las investigaciones que allá se llevan sobre Adán Augusto López Hernández.
Hay que recordar que un grupo especial del FBI en Texas, desde el año pasado lleva a cabo al menos cuatro indagatorias criminales, siguiendo la ruta del combustible robado y su introducción a Estados Unidos, evadiendo impuestos y aranceles, en dónde -junto al nombre de dos empresarios mexicanos- se menciona el nombre de Adán Augusto López Hernández.
Una Pieza Clave
José Antonio Yepez Ortiz, “El Marro”, hoy se sabe por fuentes al interior de la Secretaría de Seguridad Pública que encabeza Omar García Harfuch, fue evitado deliberadamente dentro del listado de narcotraficantes a extraditar, por una orden directa de salió desde la Secretaría de Gobernación a cargo de Rosa Icela Rodríguez.
Ahora se sabe que la razón por la que se omitió al “Marro” en el tercer paquete de narcos desahuciados judicialmente, fue porque él sabe la forma en que Adán Augusto López Hernández se hizo del control del más poderoso cártel dedicado al robo de combustibles y petróleo crudo de Pemex.
Antes de que “El Marro” fuera detenido, el 2 de agosto del 2020, él como jefe del Cártel de Santa Rosa de Lima mantenía nexos comerciales con otros dos huachicoleros: Hernán Bermúdez Requena, “El Comandante H”, que operaba desde Tabasco, al que en Guanajuato “El Marro” le aseguraba ventas seguras de lo robado.
El otro huachicolero que mantenía nexos comerciales con “El marro”, fue Sergio Carmona Angulo, “El Rey del Huachicol”, el que operaba en el norte del país, con una red de 555 gasolineras, extendidas en Nuevo León, Coahuila, Tamaulipas, San Luis Potosí, Querétaro, Estados de México, CDMX, Hidalgo y Puebla, donde se colocaba el combustible robado.
Según fuentes extraoficiales de la FGR, “El Marro” habría acordado con Sergio Carmona la alianza de sus agrupaciones criminales, con la finalidad de que El Cartel de Santa Rosa suministrara petróleo crudo a la agrupación de “El Rey del Huachicol”, en donde seguro ya se perfilaba la expansión del delictivo negocio de refinar en Estados Unidos y vender en México, con la intención de la evasión fiscal, tanto para México como para Estados Unidos.
De acuerdo con lo que se refiere en algunas de las carpetas de investigación archivadas en la FGR, José Antonio Yepez Ortiz habría ayudado a Sergio Carmona con el envío -a San Luis Potosí y Querétaro- de algunos hombres y sicarios, para enfrentar a grupos rivales del cártel del Noreste.
En el afán de una alianza criminal entre el Cártel de Santa Rosa de Lima y el grupo libre que encabezada Sergio Carmona Angulo, “El Marro” se habría reunido con Hernán Bermúdez Requena, a fin de integrar un cártel de huachicol que abarcara desde el sur al norte del país.
Según fuentes de la FGR, José Antonio Yepez Ortiz supo quién apadrinaba al grupo de Hernán Bermúdez Requena, que era en aquel tiempo el gobernador del estado de Tabasco, Adán Augusto López Hernández, lo que también le garantizaba una expansión del Cártel de Santa Rosa hacia el estado de Tabasco.
Dentro de la FGR existe el convencimiento de que José Antonio Yepez Ortiz, “El Marro” también debió haber sabido quiénes eran los socios de Sergo Carmona Angulo, en donde debieron haber destacado dos nombres importantes dentro del esquema de gobierno, Mario Delgado, entonces líder nacional de Morena, y Alfonso Durazo Montaño, entonces secretario de Seguridad Pública.
Alguien reculó
Por alguna razón que aún no se explica desde los archivos existentes dentro de las indagatorias de la FGR, de la noche a la mañana cambió todo. La alianza entre “El Marro” y “El Rey del Huachicol” no se llevó a cabo. José Antonio Yepez Ortiz fue detenido por el gobierno federal, por elementos de la Secretaría de Seguridad, y al año siguiente Sergio Carmona Anguo fue asesinado.
En el mismo año que fue asesinado “El Rey del Huachicol” también se encumbró Adán Augusto López Hernández, pasó de ser un oscuro gobernador de Tabasco, para convertirse no solo en secretario de Gobernación, sino en el “hermano” del entonces presidente Andrés Manuuel López Obrador.
En ese mismo año, ya sin la oposición de “El Marro” ni de “El Rey del Huachicol”, fue Hernán Bermúdez Requena, el que era secretario de Seguridad en el gobierno de Tabasco de Adán Augusto López Hernández, el que se quedó al frente de todo el esquema planeado de una gran red nacional de huachicol.
Desde la secretaría de Gobernación, por instrucción del propio secretario Adán Augusto López Hernández, se le dio toda la protección oficial necesaria al grupo delictivo de Hernan Bermúdez Rquena, el que luego fue conocido como La Barredora.
Alfonso Durazo Montaño se sumó a las acciones electorales del partido Morena, en donde Mario delgado, en su calidad de presidente, nunca tuvo problemas para el financiamiento de campañas políticas de aspirantes a legisladores, en donde se comenzó a ver la mano de los que serían después senadores, Olga Sosa Ruiz y José Ramón Gómez Leal.
Esta historia, sin duda la sabe mejor José Antonio Yepez Ortiz, “El Marro”, el que -al día de hoy- se encuentra en la cárcel federal de Almoloya, desde donde sigue operando, y prueba de ello es la desaparición -en marzo del 2022- de dos marinos, Oscar Manuel Gónzalez Andrade y Víctor Rodríguez Zurita, los que eran guardaespaldas del senador de Morena, José Narro Cespedes.
Sin duda “El Marro” sabe muchas historias que dejan mal parados a muchos dentro de la élite gobernante de Morena, en donde el más afectado podría ser el propio Adán Augusto López Hernández. Por eso desde la Secretaría de Gobernación alguien dio la orden de que “El Marro” no fuera extraditado a EUA.
