En su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó este jueves que la reforma laboral que reduce la jornada de 48 a 40 horas es un logro de los legisladores en favor de los derechos de los trabajadores. De acuerdo con Sheinbaum, la reducción será gradual, con dos horas menos cada año hasta 2030, cuando se alcance la meta de 40 horas laborales a la semana.
Colectivos han denunciado que de la reforma fueron excluidos temas como el incremento a los días obligatorios de descanso, que pasarían de uno cada seis días laborados a dos por cada cinco días, así como el pago de horas extras.
Ante el cuestionamiento de si la reforma se encuentra en su etapa definitiva o si aún hay temas por considerar, como el aumento a dos días de descanso, la mandataria afirmó que esto no ha sido contemplado en “la lucha histórica de los trabajadores”, sino únicamente la reducción de 48 a 40 horas laborales.
“La demanda histórica de los trabajadores había sido 40 horas y estamos cumpliendo…”, afirmó la mandataria. Agregó que lo más importante fue no mellar el ingreso de los trabajadores con esta reducción, por lo que los salarios se mantendrán sin cambios.
Sheinbaum dijo que la propuesta fue presentada inicialmente el primero de mayo de 2025 y que, desde entonces y hasta diciembre del año pasado, la reforma fue analizada por los legisladores junto con cámaras empresariales y sindicatos de trabajadores.
La presidenta señaló que no habrá apoyo por parte del gobierno al sector empresarial para facilitar la transición; sin embargo, consideró suficiente el tiempo otorgado para ajustar los procesos necesarios para que en 2027 se puedan reducir de 48 a 46 horas sin que haya afectaciones a empresarios. Afirmó que se realizaron cálculos económicos que consideran las implicaciones que pudieran tener las distintas empresas, por lo que no prevé afectaciones en sus ingresos.
Falso que no se hayan pedido dos días de descanso
Aunque la presidenta haya olvidado los primeros pasos de la reforma laboral que se dieron fuera de su sexenio, mientras gobernaba Andrés Manuel López Obrador, se presentaron por lo menos dos iniciativas en la Cámara de Diputados, encabezadas por la abogada Susana Prieto Terrazas, quien cumplía funciones como miembro de la bancada de Morena.
Ante el rechazo en repetidas ocasiones y la poca atención que se le dio a la reforma para reducir de 48 a 40 horas laborales, Prieto Terrazas abandonó la bancada del partido institucional para mantenerse como independiente y continuar impulsando la reducción de la jornada y el incremento a dos días de descanso obligatorios por cada cinco días laborados.
Actualmente, el artículo 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos contempla que “Por cada seis días de trabajo deberá disfrutar el operario de un día de descanso, cuando menos”. La propuesta de reforma a dicho artículo fue enviada a la Cámara de Diputados por Susana Prieto el 15 de diciembre de 2022. El texto propuesto decía lo siguiente: “Por cada cinco días de trabajo deberá disfrutar el operario de dos días de descanso, cuando menos”.
Esta propuesta fue desechada el nueve de abril de 2024, más de un año después de su presentación; sin embargo, este no sería el único antecedente.
El nueve de marzo de 2023, la entonces diputada presentó una iniciativa de reforma ante la Cámara de Diputados con la intención de modificar el artículo 69 de la Ley Federal del Trabajo, que señala: “Por cada seis días de trabajo disfrutará el trabajador de un día de descanso…”, mientras que la propuesta contemplaba que “Por cada cinco días de trabajo, disfrutará el trabajador de dos días de descanso, por lo menos, con goce de salario íntegro”. Sin embargo, esta propuesta fue desechada el 30 de agosto de 2024.
Asimismo, la sociedad civil se ha manifestado para exigir esta reducción y el incremento a dos días de descanso, hecho que documentó Cenzontle400 el primero de mayo de 2025, durante la marcha convocada por la organización Frente Nacional por las 40 Horas.
La reducción de la jornada laboral ha dado resultados positivos en países de Europa en cuanto al incremento en la producción, la reducción del estrés y una mejor salud en los trabajadores, así como un tejido social más sólido, al contar con mayor presencia de padres y madres en la crianza de los niños, además del uso del tiempo libre para actividades de aprendizaje, ejercicio o recreación que contribuyen a la salud mental de las personas en edad laboral.
