Seis cárteles, los más violentos de México,

Por. J. Jesús Lemus

Ya no solo es el riesgo a la salud pública que ocasionan con el trasiego de narcóticos, ahora preocupa también el daño social que generan con los altos niveles de violencia, que al ser absorbidos por la sociedad se traducen en terror, y ese terror hace que la sociedad se convierta más fácil en rehén de los grupos del narcotráfico.

Bajo ese principio el presidente Donald Trump convocó a 12 jefes de estado de las Américas para integrar lo que fue dado en llamar “El Escudo de América”, que no es otra cosa que una coalición de naciones dispuestas a integrar un bloque de lucha contra el narcoterrorismo.

Obviamente, si se trata de luchar contra los grupos narcoterroristas, en ese bloque de 12 naciones americanas aliadas de Estados Unidos, no se encuentra México. Eso es preocupante, no solo por razones diplomáticas, sino porque revela cómo Estados Unidos está llevando al siguiente nivel su convicción de que en México gobiernan los cárteles de las drogas.

Donald Trump lo dijo, y eso debería preocuparnos a los mexicanos, que la presidente Claudia Sheinbaum tiene miedo y obedece a los cárteles de las drogas, por eso se niega a la posibilidad de que en México se registren nuevas acciones del gobierno norteamericano, como la que dio con la detención y anulación del jefe del Cártel Jalisco Nueva generación, Nemesio Oseguera Cervantres, “El Mencho”.

Hay que recordar que aquella acción de anulación al Mencho, fue una operación unilateral del gobierno de Estados Unidos, operada por el ejército norteamericano con el apoyo de un grupo élite del ejército mexicano. De esa operación no se le informó a Sheinbaum ni a García Harfuch, para que no fueran a dar el pitazo al Mencho, como lo habían hecho en por lo menos cuatro ocasiones anteriores.

Por eso el presidente Trump tomó la decisión crear su propia alianza de combate al narco mexicano, denominada “Escudo América”, en donde se establece el compromiso de que se realicen acciones conjuntas entre Estados Unidos, Argentina, Bolivia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay, Trinidad y Tobago y Chile, para combatir a los cárteles de las drogas con epicentro en México.

Tal decisión de Trump pasa por alto el frágil argumento de la señora Claudia Sheinbaum, que intenta hacer creer a los que aún creen en ella, que los narcos son patrimonio nacional y que ir tras de cualquiera de los narcos mexicanos es una agresión a la soberanía nacional.

Pero en cualquiera los países americanos, aliados de Estados Unidos en esta nueva empresa de combatir a los cárteles con epicentro en México, existe el convencimiento de que los narcotraficantes mexicanos ya no son solo un peligro regional por las cantidades industriales de trasiego de estupefacientes, sino que se han convertido en una amenaza global por los altos niveles de violencia que utilizan como práctica común.

Datos irrefutables

El que ahora los cárteles de las drogas sean de mayor cuidado por sus niveles de violencia y no solo por el riesgo a la salud, por el trasiego de drogas, no es una ocurrencia en el discurso de Donald Trump. Es una realidad fincada en datos verificables.

De acuerdo con datos proporcionados por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), durante el 2025 en todo el país se registraron 20 mil 674 homicidios ligados a eventos violentos protagonizados por células de los cárteles de las drogas.

Un dato importante para destacar es el que refiere que de todos los homicidios dolosos que se registraron en México, en el 2025, por lo menos el 92 por ciento de ellos se ejecutaron con un grado de violencia que raya en el terror. Es decir, cerca de 19 mil 640 personas fueron cruelmente torturadas antes de ser asesinadas.

Los actos de tortura y actos crueles que se verificaron en 19 mil 640 homicidios, fueron relativos al desmembramiento en vida, decapitación en vida, incineración en vida, inhumación en vida, y sometimiento a otros actos de violencia, como violación sexual, empalamiento, sodomización y mutilaciones diversas.   

De los 20 mil 574 homicidios atribuidos a los 76 cárteles de las drogas por lo menos 15 mil 451 de esos homicidios, en su mayoría con violencia extrema, son atribuidos a seis de los principales cárteles de las drogas, los que están clasificados por el gobierno de Estados Unidos como agrupaciones narcoterroristas, a causa de los elevados índices de violencia que practican.

Los seis cárteles a los que se les atribuye el 74.7 por ciento de todos los homicidios doloso que se registraron en México en el 2025, son el Jalisco Nueva Generación, Sinaloa (incluidos los dos bandos en guerra: Chapos y Mayos), Noreste, Cárteles Unidos de Michoacán, Familia Michoacana y del Golfo.

Al Cártel Jalisco Nueva Generación se le atribuye, en el 2025, haber ejecutado a 4 mil 780 personas, de las que por lo menos 4 mil 129 (86%) fueron sometidas a violencia innecesaria, una violencia que solo se entiende desde el sadismo y el placer de los victimarios.

El Cártel de Sinaloa, de la fracción de los Chapos, ejecutó en el 2025, a 2 mil 170 personas, de las cuales mil 890 (87%) fueron sometidas a tratos inhumanos antes de ser ejecutadas. Por su parte la fracción de Los Mayos, en ese mismo año ejecutó a 2001 personas, de las que mil 730 (86%) fueron torturadas al extremo antes de ocasionarles la muerte.

Por lo que hace al Cártel del Noreste, a esa agrupación terrorista se le atribuyeron en el 2025 un total de mil 700 homicidios, de los que mil 320 (77%) fueron cometidos con extrema brutalidad, en donde el desmembramiento en vida fue la firma con la que estos criminales rubricaron sus homicidios.

Otra organización terroristas que se distinguió por su brutalidad en el 2025, fue el llamado Cárteles Unidos de Michoacán, organización criminal a la que se le atribuyen mil 900 homicidios, de los que mil 200 (63%) de ellos fueron cometidos con tortura extrema previa, donde la constante fueron las decapitaciones.

El Cártel de La Familia Michoacana fue autor de por lo menos mil 600 homicidios en el 2025, de los que al menos mil 119 (69%) fueron cometidos luego de actos bestiales protagonizados por los victimarios, dejando evidencia de esos actos en sendas filmaciones o transmisiones que fueron proyectadas en vivio a través de redes sociales.

Finalmente, al Cártel del Golfo se le atribuye la comisión de mil 300 homicidios, de esos por lo menos fueron mil 026 (78%) los que se cometieron con un alto grado de brutalidad, en donde la incineración en vida fue la firma constante de esa organización criminal.

De eso es lo que habla el presidente Donald Trump, de la brutalidad con la que ahora se conducen los cárteles mexicanos de las drogas, una brutalidad que se expande a todos los rincones de América, en donde lo menos que logran es el miedo a nivel de terror en el grueso de la población.

Por eso el presidente Trump ha lanzado la iniciativa para que un grupo de naciones americanas, encabezadas por Estados Unidos hagan los esfuerzos necesarios, a fin de combatir a los cárteles en su propio epicentro, en México, donde todos los cárteles de las drogas se encuentran en una zona de confort, debido a la permisión que tienen de parte del gobierno de la Cuarta Transformación.