Justicia Gráfica // Por fin se va el doctor Chaquetín Vicente Joel Hernández

Por. Sofía Pacheco.

   Cada día toma más fuerza el tema de la salida de la Secretaría de Organización de MORENA de Andrés Manuel López Beltrán, las voces más osadas lo hacen con un pie fuera del partido en realidad, y bueno, lo hemos visto relegado y lejano del “movimiento “sin dejar en claro si esta situación se debe a simple holgazanería o si en realidad las fricciones en el partido guinda alcanzaron a la familia de su dueño AMLO Vs. la Presidenta Claudia Sheinbaum.

    La desbandada de militantes morenistas se verá con más claridad cuando el Plan B se desarrolle, porque es obvio que, al reducir el número de curules en los Congresos Locales, muchos morenistas querrán acaparar esos lugares desde los partidos satélites o “Chiquitos” aliados de MORENA.

   Eso dará una sensación de indisciplina o de falta de liderazgo, de ser un partido de chapulines sin verdaderos ideales políticos, sin embargo, no será un tema de Claudia sino de sus desajustes internos, de su falta de definición, de sus conductas sin límites, inmorales, que lo mismo reciben dinero de un huachicolero que de un cártel narco terrorista.

    De verdad no me termina de quedar en claro que es lo que ganará MORENA o la Presidencia de la República con consolidar el Plan B de Berrinche mayúsculo, a dónde va políticamente la presidenta Sheinbaum con ello.

  Y supongo que en los estados dichas instrucciones no caerán nada en gracia y en los municipios menos, pero sin duda encontrarán la manera creativa de inventar espacios o cargos con nombres diferentes para mantener los compromisos de trabajo en cada alcaldía.

    Saquear al erario nunca se le ha dificultado a ningún político de cualquier partido en la administración pública.

  En los gobiernos morenistas también hay cambios importantes,  no por el Plan B, pero sin duda si por influencia y recomendación de la señora Presidenta.

    Hombre, sería infantil creer que los cambios de ayer de 3 titulares en Secretarías de Tamaulipas es una mera coincidencia.

    Me dicen mis queridas fuentes chilangas que el sábado un personaje del centro del país viajó a la capital Tamaulipeca con recomendaciones de la Presidenta.

   Y a los 3 días 3 cambios, no me diga que parece casualidad a estas alturas del partido.

   Los relevados son Comunicación Social del Estado, Secretaria de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente y la titularidad de la Secretaria de Salud Pública.

    Ciertamente la reconfiguración de por lo menos 2 de estás 3 Secretarías se dan en un entorno de escándalos, de quejas y de evidente daño a la figura Gubernamental.

  El doctor chaquetín Vicente Joel Hernández señalado como el guarda ferias -se embolsó por lo menos 300 millones de pesos de recurso federal en aparatos hospitalarios fantasmas y mohosos- se tornó un punto vulnerable para la figura del mandatario no solo por lo burdo de la sustracción de estos recursos federales sino por su desempeño estéril, cuestionable, donde solo se cobijaron sus cuates cercanos, negligencia que coronó su hijo el anestesiólogo con la mala práctica en el caso de la niña Ana Paola a quien dejó para toda su vida cuadripléjica, confinada a una silla de ruedas.

Desde Octubre del año pasado el anestesiólogo responsable del daño ocurrido al cerebro de Ana Paola, toda vez que la abandonó en el quirófano, se encuentra huyendo y es nada más y nada menos que el hijo del secretario Vicente Joel Hernández.

El caso tiene unos 3 años, pero fue hasta en una visita de Claudia Sheinbaum Pardo al Estado, que el caso avanzó una vez que ella puso manos en el asunto.

   El hijo del secretario de Salud huyó a España con su familia, un destino caro, donde él no puede ejercer su profesión ¿De qué se ha sostenido? ¿Será que papá le mantiene con dinero del erario?

El último escándalo del Sector Salud incluye la violación sexual de 2 doctoras en el hospital infantil y la total falta de apoyo para las víctimas de parte de los directivos del hospital y del secretario Vicente Joel Hernández.

    Es claro que su salida era para hace un año. Se tardaron.

Nos Leemos La Próxima Vez.