Por. Sofía Pacheco
Ayer en Veracruz uno de esos grupos narco terroristas que el régimen morenista protege con su vida, allanaron la casa de una periodista frente a su esposo y su bebé.
Roxana Berenice Guzmán Ramírez es la víctima de la complicidad de protectores del narco como la Gobernadora Rocio Nahle y Claudia Sheinbaum desde ayer por la mañana sin que aún se sepa absolutamente nada sobre su seguridad y paradero.
En el sexenio de López Obrador fueron asesinados 47 periodistas en México en posible relación con su labor periodística, según los datos históricos definitivos documentados por la organización civil internacional, mientras que en el sexenio de Sheinbaum la organización internacional Artículo 19 México tiene documentados 9 asesinatos de periodistas en posible relación con su labor periodística.
El primer caso registrado de este conteo correspondiente al año en curso ocurrió justamente en el estado de Veracruz.
¿Lo está viendo? Ahora mismo podemos ver y padecer las consecuencias de la tiranía socialista que inició Andrés Manuel López Obrador, primero acabaron con la tambaleante credibilidad institucional para poder derribar la obligada y democrática transparencia; López con esa agresión pasiva que lo caracteriza permitió el asesinato de periodistas a lo largo y ancho del país, solamente en 2022 un total de 13 reporteros fueron asesinados sin causar mayor preocupación en los gobiernos morenistas.
Hoy día Claudia Sheinbaum Pardo está obsesionada con incentivar la desacreditación de periodistas, analistas, líderes de opinión, columnistas, reporteros o tundeteclas, y no solo de nosotros, también de todo aquel que esté en desacuerdo con ella.
Es feroz en sus discursos llenos de señalamientos donde hace maridaje entre quien sea que la cuestione, el pasado gubernamental del país y su imaginaria invasión extranjera.
La presidenta descerebrada acusa a todo periodista en desacuerdo con su narco terrorista régimen violento de “prianista” o de “Trumpista” y nada hay más alejado de la realidad, la mayoría solo somos analistas y columnistas imparciales, debería mejor explicarnos la presidenta ¿Por qué su sexenio gastará 24 mil millones de pesos en presupuesto publicitario? 4 mil millones al año.
Para que usted compare, le digo que en el sexenio de su Tlatoani AMLO el régimen gastó poco menos de 18 mil 283 millones de pesos en el rubro, de modo que Sheinbaum aumentó significativamente el gasto.
¿Qué espera de estos medios como Televisa que cobra 30 millones mensuales y claro, a quien no desacredita ni tacha de “comentócratas“?
Los gobierno y empresas que pagan este tipo de servicios publicitarios, miden la capacidad receptiva de quién les presta el servicio, así Televisa cobra 300 millones al año porque su costo por millar de espectadores así se lo permite, Azteca está en el mismo nivel de penetración por eso en los primeros años de López Obrador está compañía cobró mil 200 millones de pesos por año; los medios impresos se miden por circulación y los columnistas según los empresarios y gobiernos valemos por el número de visitas en nuestro trabajo y claro, el número de suscriptores y seguidores que tengamos.
Por eso le invito a seguirnos a mí y a quien a usted le parezca confiable, a título personal le digo que orgullosamente JUSTICIA GRÁFICA tiene en cada columna entre 10 mil y 50 mil visitas.
Ya sé que algunos compañeros presumirán sus 200 mil visitas, nada más que o son chairos encabronados dando guerra o son bots que ellos mismos compran. Y yo no compro visitas y bloqueo a cada chairo al primer gesto de burla o mofa que hagan y no por intolerante, sino porque no me interesa convencerlos de nada. Este espacio es para gente genuinamente pensante, analítica y humanista, nada más.
Y le digo algo más, hay morenistas pensantes en la clase política, morenistas que ahora mismo están preocupados por el presente y futuro de los mexicanos, no todos son adoctrinados.
Terminado el bloque donde le pido que me siga, me comparta y no por cobrar más ni menos, sino para seguir manteniendo el nivel alto que este espacio de crítica tamaulipeca tiene, ahora sí vamos a lo que sigue.
El discurso de Claudia Sheinbaum Pardo este domingo pasado ha sido el más injerencistamente severo en contra del gobierno de Donald Trump, la de Sheinbaum fue la coronación del disimulo, el arte de culpar a otros de su fracaso en políticas públicas como la de seguridad, salud, economía etc.

Una feroz Claudia Sheinbaum dijo mostrando los dientes, rabiosa y con los ojos más vidriosos que de costumbre, que Estados Unidos y su “oficinista” del Departamento de Justicia quiere venir a México por sus narcogobernadores en activo y que luego ellos controlarán las elecciones mexicanas futuras.
Aun no comprendo cómo pudo lograr mezclar un tema con otro, porque no tiene que ver una carpeta de investigación de crímenes cometidos contra Estados Unidos por mexicanos y las futuras elecciones, pero si se entiende que está buscando la permanencia de MORENA en el poder federal anulando las próximas elecciones si su partido pierde.
Sheinbaum está señalado a Trump de querer venir por los narcopolíticos para ganar popularidad en sus próximas contiendas electorales, eso sí es ¡¡¡injerencismo!!!
¿Será que en Estados Unidos no es un delito que otro país intervenga en sus políticas electorales?
Sheinbaum habló de “intervención extranjera” pero no aclara que tipo de relación sostiene su régimen con la izquierda progresista norteamericana, ni hasta donde sus líderes como Nancy Pelosi, Alexandria Ocasio-Cortez, el Senador Bernie Sanders y Elizabeth Warren -adversarios Trumpistas- están celebrando las temerarias acusaciones de Sheinbaum contra Trump, dejando de lado que existen expedientes judiciales e investigaciones serias detrás de cada acusación, a tal grado que por lo menos 2 de los 9 coacusados de Rubén Rocha Moya se entregaron solos a las autoridades norteamericanas.
Ayer la Loca de Palacio se dirigió al Cónsul de Estados Unidos en México para decirle que no se meta en los asuntos políticos de México y se puso como ejemplo asegurando que sus cónsules no critican las políticas de los países a los que fueron asignados.
Le digo que lo que Sheinbaum trae son cucharadas de Tafil extras, ¿Cómo fue que olvidó su injerencismo descarado con relación a las opiniones -por cierto equivocadas- sobre el proceso electoral de Colombia hace unas horas?
Ese brillo en su mirada no es luz led, es Tafil.
Nos Leemos La Próxima Vez.
