Por. J. Jesús Lemus
La negativa del narcotraficante Servando Gómez Martínez, “La Tuta”, exlíder del Cártel de los Caballeros Templarios, para reconocerse como un activo en el trasiego de drogas desde Michoacán a Estados Unidos, pone en aprietos al gobierno de México.
Servando Gómez se declaró no culpable de los delitos de tráfico de drogas y armas y lavado de dinero, y con ello se abre la posibilidad -para evitar una condena de cadena perpetua en prisión- de que se convierta en testigo protegido de la DEA y colaborador de la Fiscalía de Justicia de Estados Unidos.
Si esto último sucede, según lo advierte un informe del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) entregado a la presidenta Claudia Sheinbaum, podría ser que el ex líder del Cártel de los Caballeros Templarios revele las relaciones de complicidad con el narco que hasta el día de hoy mantiene el gobernador de Michoacán Alfredo Ramírez Bedolla.
El gobernador morenista de Michoacán de por sí ya es uno de los tres gobernadores de Morena que actualmente en Estados Unidos se encuentran bajo investigación, por las sospechas de relación con grupos del crimen organizado y financiamiento por parte de diversos cárteles de las drogas.
Junto con el gobernador de Michoacán Alfredo Ramírez Bedolla, los otros gobernadores que se mantienen como objeto central de la investigación de una causa criminal, también se encuentran los gobernadores de Sinaloa y Sonora, Rubén Rocha Moya y Alfonso Durazo Montaño, respectivamente.
Sobre estos tres gobernadores, emanados de las filas de Morena, considerados dentro del primer círculo de animosidad de la presidenta Claudia Sheinbaum, existe la certeza en Estados Unidos que mantienen una relación clara y precisa con los cárteles de las drogas de la cual se benefició el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador.
Con elementos suficientes
La relación del narco con los tres gobernadores, Alfredo Ramírez, Alfonso Durazo y Rubén Rocha, es donde la agencia antidrogas de Estados Unidos ha centrado sus investigaciones más recientes, con la colaboración de algunos miembros del narco, los que se han acogido al papel negociador con la Fiscalía de Estados Unidos.
El tamaño de las relaciones de Alfonso Durazo Montaño con el Cártel de Caborca, además del Cártel de Los Salazar, están siendo explicada al gobierno norteamericano de manera muy precisa por parte de Rodrigo Omar Paz Quintero, fundador del Cártel de Caborca y sobrino del icónico líder criminal Rafael Caro Quintero.
También las declaraciones de José Gil Caro Quintero, también sobrino de Rafael Caro y a la vez fundador del Cártel de Caborca, detenido en Texas, están sirviendo para delinear la responsabilidad criminal de Alfonso Durazo Montaño, el que desde el gobierno de Sonora brindó protección a dicha organización criminal.
Con relación a la causa criminal que se investiga en Estados Unidos sobre la relación del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, con el Cártel de Sinaloa, a través de las fracciones de Ismael Zambada García y Joaquín Guzmán Loera, se sabe que ha sido suficientes con las declaraciones de Ovidio Guzman, “El Ratón”.
Sin embargo, en calidad de testigo protegido de la DEA, se sabe que también las versiones que ha depositado Joaquín Guzman López, “El Güero Moreno”, han servido para relacionar las actividades oficiales del gobernador Rubén Rocha Moya con la actividad criminal del cártel que fue protegido oficialmente durante el sexenio de Felipe Calderón.
La importancia de La Tuta
Servando Gómez se ha convertido en un objeto criminal de importancia por parte del gobierno norteamericano, por ser este el único que podría hablar sobre las relaciones criminales del gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, el que es investigado en Estados Unidos por su probable relación con el Cártel Jalisco Nueva Generación.
Por esa razón Servando Gómez Martínez, “La Tuta”, se declaró no culpable de los delitos imputados, de tráfico de drogas y armas y lavado de dinero, para poder llegar a una negociación con la DEA y la Fiscalía General de Estados Unidos, a fin de evitar la segura condena de cadena perpetua que le esperaría en caso de ir a juicio y -obviamente- perder.
El que fuera líder fundador del Cártel de los Caballeros Templarios, además de ser socio de Luisa María “Cocoa” Calderón, la hermana del entonces presidente, Felipe Calderón Hinojosa, también fue socio de otros delincuentes como Juan José “El Abuelo” Farías, Nicolás “El Gordo” Sierra Santana y Adalberto “Frutos” Fructuoso Comparán.
En el inicio de la era del Cártel de los Caballeros Templarios, Servado Gómez Martíez, fue jefe dentro el narco de “El Gordo”, “El Abuelo” y “El Frutos”, los tres operaban el trasiego de drogas, secuestro y extorsión, para los Caballeros Templarios. Los tres interactuaron -por órdenes de Servando Gómez-, con los gobernadores Silvano Aureoles, Salvador Jara, Jesús Reyna y Fausto Vallejo.
Cuando se dio el movimiento de los grupos de autodefensa, “El Gordo”, “El Abuelo” y “El Frutos”, se sumaron a los supuestos grupos ciudadanos alzados en armas contra el narco, y fueron contra Servado Gómez “La Tuta”. Luego de capturarlo y entregarlo a la autoridad, los tres regresaron al mundo al que siempre habían pertenecido, al mundo del narco.
“El Gordo”, Nicolás Sierra Santana, fundó el Cártel de Los Viagra; “El Abuelo”, Juan José Farías, formó el Cártel de Tepalcatepec y convocó a otras organizaciones criminales a formar el grupo conocido como Cárteles Unidos”, mientras “El Frutos”, Adalberto Fructuoso Comparan, fue el jefe de plaza del CJNG en Michoacán.
Como líder regional del CJNG, “El Frutos” se alió al Cártel de Los Erre, conformado por los hermanos Rafael, Rodal y Ramón Álvarez Ayala, los que terminarían siendo el brazo ejecutor dentro del crimen, a las órdenes del gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, y es que “El Frutos” es tío político del gobernador de Michoacán.
No se debe perder de vista que el Cártel de los Erre es la organización criminal que es señalada por la FGR y el Secretaría de Seguridad como la organización criminal que ordenó el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, en donde existen evidencias que relacionan al gobernador Alfredo Ramírez Bedolla con la orden de asesinato.
En Estados Unidos también existe el convencimiento de que Servando Gómez “La Tuta” sabe a la perfección sobre la relación de Alfredo Ramírez Bedolla y los delincuentes, tanto del Cártel de los Erre, así como Nicolás Sierra Santana, “El Gordo”; Juan José Farías, “El Abuelo”, y Adalberto Fructuoso Comparan, “El Frutos”, por lo que podría ser el narcotraficante que entregue las evidencias que permitan el encarcelamiento de este político protegido por Morena.
