J. Jesús Lemus/Sol Quintana Roo
La salida de Rafael Marín Mollinedo de la dirección de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), no fue una decisión propia. Su remoción fue por instrucción del presidente Donald Trump, tras las investigaciones que contra este funcionario se mantienen abiertas en Estados Unidos.
Rafael Marín Mollinedo es mencionado en por lo menos tres causas penales radicadas en la Fiscalía de Estados Unidos en el estado de Texas. En las tres indagatorias se refieren a este funcionario como un facilitador, a cambio de sobornos, del tráfico de petróleo crudo robado desde México a Estados Unidos, con severa afectación a la hacienda norteamericana.
Según las investigaciones de la Fiscalía de Estados Unidos, Rafael Marín Mollinedo es uno de los responsables del daño a la hacienda norteamericana, por el orden de los 20 mil millones de dólares, al haber permitido el paso ilegal de petróleo robado para ser introducido a suelo norteamericano sin el pago correspondiente de impuestos.
Por esa razón, el presidente Donald Trump exigió a la presidente Sheinbaum la destitución de Marín Mollinedo de la dirección de aduanas, un hecho que Sheinbaum -fiel a su estilo de mentiras- atribuyó a una decisión del propio Rafael Marín Mollinedo, el que -de acuerdo con la versión sheinbaumniana- quiso dejar la dirección de aduanas para ser delegado de gobernación en Yucatán.
Es parte de la red de huachicol
Con base en los contenidos de las tres causas criminales en donde se menciona a Rafael Marín Mollinedo, se establece que este funcionario, al lado de otros de primer nivel del gobierno de la Cuarta Transformación, también formaba parte de la red de huachicol fiscal que encabezó Adán Augusto López Hernández desde la Secretaría de Gobernación.
Hay que recordar que la red de huachicol que en México no ha querido investigar la Fiscalía General de la República, no ha pasado desapercibida en Estados Unidos. Allá si se tiene bien definido el esquema bajo el que operó la red criminal de funcionarios, dentro de la administración de López Obrador, que saquearon a la nación.
De acuerdo con lo que se indica en una carpeta de investigación, que inició en su momento el Fiscal Alejandro Gertz Manero, y que fue archivada por Ernestina Godoy a su llegada a la titularidad de la FGR, la red de huachicol que encabezó Adán Augusto, es la misma que en su momento operó el llamado “Rey del Huachicol”, Sergio Carmona Angulo.
Dicha red pasó a control de Adán Augusto López Hernández, luego que misteriosamente fue asesinado Sergio Carmona Angulo. Antes de su muerte, Sergio Carmona Angulo pactó a través de los hoy senadores de Morena por Tamaulipas, José Ramón Gómez Leal y Olga Sosa Ruiz, una alianza simbiótica con el gobierno de la 4T.
Dicha alianza fue pactada entre Sergio Carmona, como líder criminal de la red de huachicol, y Jesús Ramírez Cuevas, vocero del presidente López Obrador. En dicho acuerdo se estableció el compromiso de Sergio Carmona para financiar campañas que se le indicaran desde la Presidencia, en tanto que el gobierno federal se comprometió a la protección de las operaciones de trasiego de huachicol.
Rafael Marín Mollinedo, el hombre clave
Luego de la alianza entre Sergio Carmona y Jesús Ramírez Cuevas, y tras el asesinato del primero, el que tomó el control de la red de huachicol fue Adán Augusto López Hernández, quien operó a través de dos personas: Hernán Bermúdez Requena y Rafael Marín Mollinedo, el primero a cargo del Cártel de La Barredora, y el segundo jefe de las adunas en todo el territorio nacional.
Rafael Marín Moliendo, en su primer periodo al frente de las aduanas del país, estuvo operando desde diciembre del 2022 a junio del 2023. En su segundo periodo estuvo al frente de las aduanas desde febrero del 2025 hasta marzo del 2026. En ambos periodos se le asocia con actos de corrupción, al ser los períodos pico del trasiego de huachicol a través de las porosas aduanas.
De acuerdo con las investigaciones de la Fiscalía de Estados Unidos en Texas, Marín Mollinedo operó corruptamente el sistema aduanal, al permitir la salida de México de petróleo crudo y el ingreso a suelo nacional de combustible refinado en Estados Unidos.
Según la Fiscalía de Estados Unidos, Marín Mollinedo siempre supo las acciones de la red criminal de huachicol liderada por Adán Augusto López Hernández, y por ello permitió el paso del combustible sin el debido pago de impuestos.
La red de huachicol que fue alentada por el hoy ex director de aduanas, operaba extrayendo petróleo de las refinerías de Altamira, Tamaulipas; Salamanca, Guanajuato, y Coatzacoalcos, Veracruz. A través de pipas el petróleo crudo robado era llevado a buquetanques, que esperaban en los puertos de Coatzacoalcos, Altamira, Tampico y Veracruz.
Desde esos puertos mexicanos el petróleo robado era llevado a Texas, para su refinamiento y conversión en gasolinas, gas, turbosina y diésel. Desde Texas los combustibles refinados eran devueltos a México, por vía marítima hacia el puerto de Veracruz o Coatzacoalcos. Y por vía terrestre, a través del tren, por la frontera de Coahuila.
Una vez en suelo mexicano, tras haber pasado las aduanas a través de sobornos y actos de corrupción, los combustibles refinados eran colocados en el mercado nacional a través de una red de 555 gasolineras y cinco empresas fantasma, las que pagaban las operaciones de corrupción en las aduanas dirigidas por Rafael Marín Mollinedo.
La Investigación de EUA
Tras la documentación y seguimiento de la red de corrupción que posibilitó el robo a Pemex y el desfalco a la Secretaría de Hacienda, en México no hay una investigación que incrimine a Rafael Marín Mollinedo como responsable de la corrupción en aduanas, pero en Estados Unidos sí.
En Texas se continúa la investigación sobre las operaciones fraudulentas que se dieron en los puertos de Altamira, Veracruz, Ensenada, Lázaro Cárdenas, Guaymas, La Paz, Cancún y Mazatlán, en donde las evidencias del trasiego de huachicol están bien soportadas, no solo por los sobornos que beneficiaron a los funcionarios aduanales, sino por la red de protección que se extendido para dar paso libre al trasiego de combustible robado.
Las empresas fantasmas a las que se asocia la actividad de Rafael Marpin Mollinedo como director de Aduanas y que permitió que creciera el huachicol, son Energéticos Mexicanos S.A. de C.V., Grupo Base Energéticos S.A. de C.V., Grupo Potesta S.A. de C.V., Era Tech Combustibles S.A. de C.V. y Transportadora del Pacífico y del Golfo de México S.A. de C.V.
