Cárceles federales, cloaca de corrupción
Si es cierto que a interior de las cárceles federales no se permite el manejo de dinero, que posibilite la compra directa de voluntades entre los custodios y personal de otras áreas, también es cierto que las familias de los internos –a veces con la mediación de sus abogados- tienen que pagar diversas cantidades para garantizar el trato humano del reo
