Crónica de la Masacre LeBarón, seis años sin justicia
A Christina le pudieron haber disparado desde una distancia de entre 10 y 12 metros. Los primeros impactos dirigidos sobre ella pegaron en la camioneta. Las balas que atravesaron el cofre y la portezuela del conductor no fueron suficientes para imposibilitarle la huida. Pero no huyó. En medio de la ráfaga de balas, para salvar su vida, Christina abrió la puerta del copiloto y trató de correr
