El Zapotillo, la trampa de las obras sociales de suministro de agua: beneficia a las empresas

Por. J. Jesús Lemus

Una gran parte del agua que se recupere en la Presa El Zapotillo, aun a costa de las más de 600 familias de Temacapulín, Palmarejo y Acasico que están sido obligadas al desplazamiento frente a la inminente inundación de sus localidades, será para sostener el proyecto económico denominado “Puerto Seco” o “Guanajuato Puerto Interior”, que se ha puesto en marcha en León, Guanajuato, con fondo federales, en donde se pretende establecer el centro de negocios más grande de América Latina, con la instalación de cuatro parques industriales, Santa Fe I, Santa Fe II, Santa Fe III y Santa Fe IV, que albergarán a por lo menos Mil 300 empresas, la mayoría de ellas grandes consumidoras de agua.

El gobierno estatal de Guanajuato presume este clúster industrial como uno de los principales logros de los últimos 50 años, resaltando que en este complejo ya están operando empresas de alto consumo de agua como Pirelli, Volkswagen, Faurecia, Nestlé Purina, Nivea, KYB, Denso, Hino Motors (filial de Toyota), Orbis, Bio-pappel, ZKW, NSK, Tsubakimoto, Par Uno, Flexi, Guala Dispensing, Mailhot, Teco Westinghouse, Samot, Softer, Hal Aluminum, Sovere, Grupo Emyco, Grupo Coqueta, Showa, entre muchas otras.

Las plantas industriales que ya operan dentro del “Puerto Seco” de León, entre las que también se encuentran Prudential, L&W, Semmaterials, Acero Sueco Palme, Intermex y Lub& Rec., generan a la fecha un consumo global por el orden de los 62 mil 208 millones de metros cúbicos de agua al año, que dicho en otras palabras es el consumo completo de agua que podría tener la población de la ciudad de León durante Mil 136 años.

Para seguir en perspectiva, hay que señalar que el consumo de agua que hace actualmente la planta industrial, solo la asentada en León, Guanajuato, de los sectores automotriz, plásticos, metalmecánico, logística, calzado y tecnologías de la información, que ha venido en expansión en nuestros país en los últimos años, es 4.6 veces la cantidad de agua que consumen las mineras del Grupo México, Gold Corp. Inc., Arcelor Mittal México, Primero Mining Corporation, Altos Hornos de México, Ternium México y Minera Frisco, que en promedio extraen y consumen en conjunto al año 260 millones de metros cúbicos de agua para sus procesos industriales.

En la zona metropolitana de Guadalajara la realidad no es distinta a la que se vive en León: entre la planta industrial y población generan un consumo anual estimado en Mil 100 millones de metros cúbicos de agua, en donde el 60 por ciento es utilizado para los procesos industriales de por lo menos mil 350 grandes empresas, eso es lo que ha hecho que el suministro de agua, que proviene principalmente de la cuenca Lerma-Santiago, se encuentre a la fecha en una fase de sobreexplotación.

De continuar con el actual nivel de extracción de agua de los mantos acuíferos subterráneos y de los embalses, en Guadalajara el agotamiento podría llegar en cualquier momento, pues de acuerdo al periodista Jonathan Ávila Guzmán, con base en cifras del Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA), estima que para atender las demandas de 4.1 millones de personas que viven en la zona metropolitana que forman los municipios de Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque y Tonalá, se requiere de 310 millones 250 mil metros cúbicos de agua al año, cantidad que se encuentra apenas por debajo de la capacidad de suministro de los mantos y embalses de la zona, que llega a los 315 millones de metros cúbicos por año.

El agua con el que se atienden las necesidades de la población y la industria de la Zona Metropolitana de Guadalajara proviene principalmente del Lago de Chapala, La Presa Calderón y de algunos mantos subterráneos, pero la expansión de la planta industrial, principalmente de la industria del calzado, de la tecnología y automotriz podría acelerar el agotamiento del agua, al incrementar en al menos un cinco por ciento la demanda de agua para sus procesos productivos.

A la demanda de agua que manifiestan las plantas que operan dentro de los parques industriales de la Zona Metropolitana de Guadalajara, se suma el consumo que genera la planta tequilera establecida en la cuenca Lerma-Santiago-Pacífico, en el occidente del país, donde esta industria, además de los elevados niveles de agua que consume, genera altos volúmenes de residuos que requieren un manejo especial y que contribuyen a los altos niveles de contaminación del suelo y el agua.

De acuerdo a los datos del Sistema de Información Empresarial Mexicano (SIEM) de la Secretaría de Economía, en el país operan 105 empresas destiladoras de tequila afiliadas a la Cámara Nacional de la Industria del Tequila (CNIT), de las que 97 de ellas se ubican dentro del estado de Jalisco, una en Aguascalientes, dos en Tamaulipas, una en Puebla, otra en Nuevo León, una en el Estado de México, una en Michoacán y otra más en Querétaro, cuya actividad industrial genera un consumo de 4 mil 900 millones de metros cúbicos de agua al año. Es decir, la industria tequilera nacional consume en un año 54 veces el volumen de agua que utiliza el Grupo México para hacer operar sus 15 minas y plantas de beneficio extendidas en todo el territorio nacional.

El mayor centro productor de tequila de Jalisco se encuentra precisamente en el municipio del mismo nombre, en donde anualmente se industrializan más del 26 por ciento de los 250 millones de litros de la bebida que se comercializan a nivel nacional y mundial, bajo mil 370 marcas distintas. Eso hace que el municipio de Tequila sea la localidad que mayor cantidad de agua aporta a la producción de la llamada bebida nacional, y que ha llevado al límite del agotamiento los mantos freáticos de que dispone esta región.

Pero veamos. En Tequila se explotan 87 pozos aparentemente para el suministro de agua a la población, los que generan un volumen de Un millón 995 mil 935 metros cúbicos de agua al año. Ese volumen de agua sería suficiente para atender sin problema las necesidades de una población de más de 250 mil habitantes durante un año. Pero oficialmente el 28.8 por ciento de los casi 43 mil habitantes que tiene esta localidad, no cuentan con el abasto de agua en sus domicilio.

La falta de agua potable, entre casi una tercera parte de los habitantes de Tequila, es reconocida por el propio gobierno estatal de Jalisco a través de su Instituto de Información Estadística y Geográfica (IIEG), el que en el 2018 reveló que el 34.2 por ciento de las viviendas habitadas de ese municipio no contaban con agua potable entubada; sólo en la comunidad de El Salvador, una de las más marginadas de esa municipalidad, donde viven 3 mil 500 personas en 875 viviendas, registra 283 viviendas que carecen del servicio de agua potable.

La falta de agua para los habitantes de la localidad de El Salvador no se entiende, pues el gobierno municipal cuenta con una concesión que le permite operar un pozo que genera 140 mil 651 metros cúbicos de agua al año, los que no solo son suficientes para atender las necesidades de los 3 mil 500 pobladores de ese lugar, sino que serían adecuados para cubrir las necesidades básicas de una población de hasta casi 5 mil habitantes. Pero no es así.

Esto solo se entiende de una forma: la administración municipal de Tequila ha permitido que las empresas tequileras –mediante evidentes actos de corrupción- se conecten al sistema de suministro oficial de agua potable, y así obtienen el agua necesaria para su producción industrial, evadiendo los permisos oficiales de perforación de pozos y concesión de agua que solo otorga la federación.