El piojoso y sus ideas, quería reformar la SEP
Por. Sofía Pacheco
Surge otra ficha podrida del Obradorismo que se niega a alinearse con los cambios que cada nuevo gobierno democrático implica.
Este caso es patético por donde usted guste verlo, con la simplicidad de un mequetrefe pateando el piso de su oficina, retando a ser despedido con el uso de la fuerza pública mientras sujeta una especie de péndulo o amuleto de esas supercherías anticristianas que es del gusto de todo el Obradorato empezando por su mesías con los bastones de mando y ceremonias herejes.
Pues este sujeto es el responsable de reescribir los libros de texto como os conocemos a raíz del sexenio de López Obrador con un adoctrinamiento comunista pero además con más de 400 errores según lo detectó la Secretaría de Educación de Guanajuato en los que destacan :
*Ortografía y Gramática: Uso de expresiones incorrectas como “sal para afuera” o “subir para arriba”.
*Contenido Científico/Histórico: Infografía del Sistema Solar con planetas en desorden y errores, además de cifras históricas equivocadas.
*Estructura y Diseño: Párrafos sin espacios y omisión de preposiciones, lo que dificulta la lectura.
*Matemáticas: Ejercicios incompletos, confusos o con errores de cálculo.
*Geografía: Mapas con ubicaciones erróneas, como el caso de Guanajuato.
Este tipo, el autor de los libros de alto contenido sexual y desviaciones normalizadas como el uso de las palabras incorrectas “Elles” y “Todes” se llama Marx Arriaga Navarro y hasta la noche del lunes seguía atrincherado en su oficina donde era Director General de Materiales Educativos de la SEP.
Aunque dice que “no se aferra al cargo” desde el viernes sigue durmiendo en su oficina, sin bañarse y comiendo pollo frito y otras comidas chatarra por cierto, prohibidas por la SEP, en lo que él llama “Movimiento de Resistencia”
Resulta que este amigo íntimo de Beatriz Gutiérrez Müller la zopilota arribista al Palacio Nacional, pareja de Andrés Manuel López Obrador fue quien lo puso en el cargo y lo sostuvo pese a los errores señalados con anterioridad.
Este sujeto posiblemente el más aborrecido por todos los Andrés de familia del país, propuso la hiper sexualidad en los niños mexicanos, el inicio de las relaciones sexuales a los 9 años, por ejemplo en la página 79 del libro “Nuestros Saberes” de cuarto año, en el apartado de “Cuidados de la salud sexual”, muestra un texto a los niños de entre 9 y 10 años que habla sobre el abrir “la posibilidad de tener experiencias sexuales, sin que haya discriminación o violencia, lo cual implica también las preferencias sexuales de los demás”.
También propone elaborar una maqueta de un pene erecto y eyaculando, y lo más grave de todo, olvidando que tocar las partes privadas de un niño es violencia sexual en contra de este, Marx Arriaga Navarro hizo anotar en el libro de segundo año, “Nuestros Saberes”, página 172 que: “es indispensable hacer del conocimiento de los niños y las niñas que las partes privadas de su cuerpo no deben ser tocadas sin su consentimiento”
Es decir, Arriaga Navarro le abre las puertas al pedófilo que simplemente acusara a su víctima de haber consensuado la agresión sexual.
El “trabajo” de Marx Arriaga con el descontento de los padres mexicanos, trajo demandas, amparos judiciales y polarización social, sin embargo, Andrés Manuel López Obrador con la encomienda doméstica, defendió al amigo de su mujer, lo sostuvo en el cargo y no tocó la “obra” educativa del pervertido es cuestión.
Sheinbaum aceptó que le ofrecieron trabajo en el gobierno con todo y su negligencia, y no cualquier cargo, nada más y nada menos que una embajada en América Latina.
Pero el papelón no lo está haciendo Marx Arriaga, sino la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo quien dio la orden de despido a través de Mario Delgado, y Arriaga Navarro nomás no hace caso, no le interesa ningunear a la mujer más poderosa de México en teoría.
El proceso de educación para los mexicanos con base a estos libros es tan pobre y patético como el propio atrincherado, sin embargo, ya dijo la Presidenta que NO va a cambiar el contenido paupérrimo de los libros de texto.
Es una vergüenza o es una carencia total de ella, como usted guste, pero es absolutamente inaceptable cada arista de este caso.
Fue hasta la tarde del martes que Marx Arriaga dejó las oficinas de la SEP y las sandeces de reorganizar la Secretaría de Educación Publica
Creo que los piojos le mordieron las neuronas, habrá que ver con qué lo premia Sheinbaum la cobarde.
Nos Leemos La Próxima Vez.
