La libertad de expresión en México: el derecho que aprendió a vivir entre muertos
La Constitución, los tratados internacionales, las fiscalías especializadas, los mecanismos, los protocolos, las comisiones, las medidas cautelares. Todo parecía existir en el papel. Pero cuando la amenaza llega, cuando el número desconocido entra al celular, cuando el convoy se estaciona afuera de la casa, cuando el funcionario te señala desde el micrófono o cuando la jauría digital repite la palabra “chayotero” como si fuera sentencia, uno entiende que entre la ley escrita y la vida real hay un territorio enorme de abandono
