Por. J. Jesús Lemus
La mañana de este martes, la tranquilidad del municipio portuario de Lázaro Cárdenas se vio fracturada por un tiroteo dentro de la Preparatoria Antón Makárenko, ubicada en la zona Centro. Un adolescente de 15 años, estudiante del plantel, ingresó con un arma de alto poder y abrió fuego contra dos de sus profesoras.
De acuerdo con información proporcionada por las autoridades de la Fiscalía General del Estado (FGE), las dos víctimas, profesoras del plantel, fueron identificadas como María del Rosario “N”, de 36 años, y Tatiana “N”, de 37 años.
Ambas se encontraban desempeñando sus labores educativas en el momento del ataque. Los reportes indican que una de ellas fue agredida mientras se encontraba en el área de estacionamiento, a bordo de un vehículo.
Hasta donde se sabe, el presunto responsable, identificado inicialmente como Osmar “N”, fue sometido por trabajadores del plantel y alumnos, quienes mostraron una respuesta inmediata para evitar una tragedia mayor. Posteriormente, fue entregado a elementos de la Guardia Civil y de la Policía Municipal.
Según fuentes de la fiscalía de Michoacán, el ataque se dio con un fusil calibre 5.56 (arma de uso exclusivo del Ejército), abastecido con un cargador.
El agresor era adicto a las armas. Investigaciones preliminares en sus redes sociales revelaron que, horas antes del ataque, el joven publicó un video posando con el arma larga. Además, se detectó su participación en comunidades digitales vinculadas a discursos misóginos y contenido denominado “incel”.
La principal hipótesis que manejan los testigos y las autoridades escolares apunta a una represalia inmediata, en donde el detonante presuntamente fue por que el joven se molestó tras habérsele negado el acceso al plantel por llegar tarde. Esta confrontación escaló rápidamente hasta que el adolescente sacó el fusil y comenzó el ataque.
Cabe destacar que en noviembre de 2025, se registró un incidente similar en la Secundaria Técnica No. 12 del mismo municipio, donde un alumno de 13 años amenazó en video con asesinar a sus maestras de Historia y Contabilidad. Las autoridades investigan si existe alguna conexión o influencia de aquellos eventos en la conducta del agresor actual.
El menor agresor se encuentra bajo resguardo institucional del Ministerio Público Especializado en Adolescentes. Por su parte, la Secretaría de Educación del Estado (SEE) ha suspendido las clases por tiempo indefinido en el plantel y ha activado protocolos de atención psicológica para los alumnos y docentes que presenciaron el evento.
Este caso pone de relieve dos crisis paralelas en la región: el fácil acceso de menores a armas de guerra y la radicalización de jóvenes en foros de internet que promueven el odio hacia las figuras de autoridad femeninas. La fiscalía ahora debe determinar no solo la culpabilidad del menor, sino la trazabilidad del arma y la posible responsabilidad de los tutores.
