Por probable lavado de dinero, EUA vigila a AMLO

Por. J. Jesús Lemus

La sorpresa no solo es por ver de nueva cuenta, en el escenario público, al expresidente Andrés Manuel López Obrador, es -sobre todo- por la forma descarada en la que el fundador de la Cuarta Transformación está entrando de lleno a una de las actividades criminales más sancionadas por Estados Unidos: el lavado de dinero.

Sí. El llamado que hizo el expresidente Andrés Manuel López Obrador, para que los mexicanos -que puedan- aporten donaciones económicas, las que eventualmente serían destinadas al pueblo de Cuba para aliviar en algo su difícil situación que ya raya en la hambruna, es un tema que se debe revisar a fondo.

Es, como lo explicó el periodista Gildo Garza, un tema de legalidad, fiscalización y transparencia. El llamado de López Obrador a los mexicanos para que aporten donaciones no se limita únicamente a un asunto de ideología. Es un caso que se tiene que revisar, porque algo huele mal.

Andrés Manuel López Obrador es un tipo soberbio, ambicioso, altanero y altamente corrupto, una mezcla que por fuerza conlleva siempre a la criminalidad. Y sí a ello agregamos el carácter manipulador y proclive a la mentira, estamos frente a un escenario en donde se está gestando un delito a la vista de todos.

No es solo una ocurrencia la posibilidad del lavado de dinero, a través de la cuenta donataria de la asociación civil Humanidad con América Latina. Hablamos de una posibilidad real, por el solo hecho de que no existe forma de verificar de donde provienen los recursos, mucho menos a donde se destinan.

Hay que recordar que las donatarias autorizadas para recibir aportaciones, debido al riesgo de ser utilizadas para lavado de dinero o financiamiento del terrorismo, son consideradas dentro de las actividades vulnerables que están sujetas dentro de la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita (LFPIORPI).

Se sabe por fuentes de la DEA que apenas fue hecho el llamado de López Obrador para que la gente donara a favor del pueblo de Cuba, en el departamento del Tesoro de Estados Unidos se activó una alerta especial dentro de la Red de Control de Delitos Financieros, para vigilar los movimientos convocados por el expresidente López Obrador.

El gobierno norteamericano no es ingenuo. Alertó sobre la posibilidad de lavado de dinero a través de la cuenta de la Asociación Civil Humanidad con América Latina, por el solo hecho de que esa cuenta es administrada por una persona cercana al expresidente López, de nombre Carlos Enrique Pellicer López.

La referida alerta en Estados Unidos fue porque Andrés Manuel López Obrador cuenta con antecedentes, de actos en verificación, que tiene que ver con la posibilidad de lavado de dinero, relacionados con la red de huachicol y otros ingresos económicos que ha tenido, por de dinero que le ha sido entregado,  a través de sus hijos, por parte de contratistas de Pemex.

La convocatoria para que los simpatizantes de la Cuarta Transformación depositen fondos económicos, a nombre del pueblo de Cuba, en sí ya es una alerta para el gobierno norteamericano, dado que al régimen cubano se le tiene como una organización terrorista. Por eso, los fondos que se pudieran lograr, mediante las donaciones convocadas por AMLO,  podrían ser recursos de financiamiento al terrorismo.

La sospecha del gobierno de Estados Unidos sobre algo ilícito que se podría estar gestando tras el llamado de AMLO para depositar a favor de Cuba en la cuenta de una Asociación Civil, se finca también en el hecho de que López Obrador ha sido siempre un experto en el lavado de dinero y la desaparición de recursos.

El evento más inmediato que lleva a la duda sobre la honestidad de la propuesta de López Obrador, es la famosa Rifa del Avión Presidencial, la que se llevó a cabo en enero del 2020, cuando los mexicanos despistaron mil 824 millones de pesos, los que supuestamente se destinarían al mejoramiento de una red hospitalaria rural.

Nunca se pudo comprobar la inversión de esos fondos. Los recursos logrados por la Rifa del Avión Presidencial, nunca ingresaron a la Secretaría de Hacienda ni se aplicaron en ningún otro programa de gobierno. El dinero simplemente desapareció.

En el 2006, en plena campaña presidencial, López Obrador -entonces candidato del PRD a la presidencia de México- llamó a la donación de fondos económicos para su campaña, creando para ello la Asociación Civil Honestidad Valiente. En esa cuenta se recaudaron donaciones por más de 3 mil millones de pesos.  

De esos fondos nunca se supo el destino ni mucho menos el origen, dado que decenas de simpatizantes de AMLO fueron detectados haciendo la operación carrusel, mediante la cual una sola persona pudo depositar hasta en 20 ocasiones, en diversas instituciones bancarias, fondos que fueron desde los 5 mil hasta los 50 mil pesos.

Esa es la razón por la que, desde el pasado fin de semana, el gobierno de Estados Unidos, a través de su oficina (Fin CEN) encargada de vigilar, prevenir y combatir el lavado de dinero, ha comenzado a vigilar los movimientos económicos de la fundación que dice tener como razón la ayuda al pueblo de Cuba.