El Laberinto del Litio en México: el mineral está nacionalizado pero siguen dando concesiones

Por. J. Jesús Lemus

A cuatro años de la reforma a la Ley Minera y tras la ratificación constitucional de 2024, el discurso oficial del Gobierno Federal es tajante: el litio es propiedad exclusiva de la nación. Sin embargo, en el terreno, la realidad es un complejo rompecabezas legal y administrativo. Se siguen dando concesiones a empresas trasnacionales.

Mientras la empresa estatal Litio para México (LitioMx) opera con presupuestos limitados y sin proyectos de extracción activa, la sombra de las concesiones otorgadas antes del decreto sigue generando fricciones diplomáticas y arbitrajes internacionales.

A la fecha son mas de 30 concesiones de litio las que el gobierno de México reconoce que se encuentran en posesión de empresas trasnacionales, las que tienen garantizada la explotación de ese mineral estratégico para la sobrevivencia energética a mediano plazo.

Hay que resaltar que como parte del llamado Plan México, la presidencia de la República considera la entrega de por lo menos otro medio centenar de concesiones mineras, con lo que queda en evidencia la falacia de la nacionalización de este mineral tan necesario para que México se mantenga en la soberanía energética.

El yacimiento de litio más prometedor y avanzado del país es el de Bacanora, en el estado de Sonora. Es aquí donde la narrativa de nacionalización choca frontalmente con los intereses trasnacionales.

El yacimiento de Bacanora esta entregado a la empresa Ganfeng Lithium, de China. Esta empresa compró la totalidad del proyecto a la británica Bacanora Lithium. Aunque el gobierno mexicano canceló nueve de sus concesiones argumentando falta de inversión mínima, la firma china mantiene una férrea batalla legal.

Ganfeng Lithium ha interpuesto recursos ante la Secretaría de Economía y organismos internacionales de arbitraje, alegando que la nacionalización no puede ser retroactiva. El yacimiento en Sonora es de tipo arcilloso, lo que requiere una tecnología de extracción sumamente costosa que solo esta trasnacional posee actualmente.

Más allá de Sonora, existen otros proyectos que, aunque en etapa de exploración o “congelados” por la nueva ley, forman parte de los activos que empresas trasnacionales intentan defender o que el Estado busca recuperar:

EmpresaOrigenUbicación de ConcesionesEstatus
Bacanora Lithium (Ganfeng)China / UKSonora (Bacadehuachi)En litigio internacional / Concesiones canceladas.
One World LithiumCanadáBaja California (Salar del Diablo)Exploración suspendida por la Ley Minera.
Advance LithiumCanadáSan Luis Potosí y ZacatecasProyectos detenidos; buscaban asociarse con el Estado.
Organimax Nutrient CorpCanadáZacatecasConcesiones en áreas con potencial de potasio y litio.

El gobierno ha declarado que el litio es un mineral estratégico, prohibiendo la entrega de nuevas concesiones a particulares. No obstante, el informe resalta algunos puntos críticos:

La ley no puede aplicarse hacia atrás sin enfrentar demandas millonarias. Por ello, algunas empresas “mantienen” técnicamente sus títulos, aunque no tienen permiso para iniciar la explotación sin una asociación con LitioMx.

A pesar de la nacionalización, México carece de la infraestructura para procesar litio en arcilla. Esto ha llevado a funcionarios estatales, como en el Plan Sonora, a sugerir que se aceptará capital privado siempre y cuando el Estado mantenga el 51% de las acciones.

Reportes financieros a mayo de 2026 indican que Litio para México ha destinado la mayor parte de su presupuesto a gasto corriente, como el de nóminas y administración, sin haber iniciado aún la perforación de una sola mina productiva.

Aunque el marco legal indica que “ya no se dan concesiones”, el país se encuentra en un “impasse”. Las trasnacionales no se han retirado del todo; están a la espera de los fallos en los tribunales internacionales o de una apertura en las reglas de operación que les permita participar como socios tecnológicos de la empresa estatal.

En términos llanos: el litio es mexicano por decreto, pero el capital y la tecnología para sacarlo de la tierra siguen hablando idiomas extranjeros.

La reciente decisión de la Suprema Corte, en marzo del 2026, blindó la exclusividad del Estado sobre el mineral, lo que podría acelerar la salida definitiva de las mineras canadienses, pero agrava el conflicto comercial con China, el principal inversor en el litio sonorense.