La caída de “El Jardinero”, una posible traición de Juan Carlos Valencia

En un operativo relámpago ejecutado por Fuerzas Especiales de la Secretaría de Marina (SEMAR) en Nayarit, se logró la captura de Audías Flores Silva, mejor conocido como “El Jardinero”. Su detención no es un golpe cualquiera, ocurre apenas dos meses después de la muerte confirmada de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, el líder del Cartel Jalisco Nueva Generación.

La captura de “El Jardinero” se registra justo cuando el control del cártel lo ha sumido Juan Carlos González Valencia, el hijo mayor de Nemesio Oseguera. El control del CJNG lo asumió Juan Carlos Valencia en medio de las dudas de lealtad de algunos de sus más cercanos, entre ellos “El Jardinero”,

Por esa razón, aun cuando Juan Carlos Valencia había optado por una época de paz dentro de la cúpula de mando del cártel fundado por Nemesio Oseguera, no se descarta la posibilidad de que el mismo Juan Carlos Valencia haya “puesto” al “Jardinero” para que la autoridad lo quitara en la línea de pretensión sucesoria.

 Hay que recordar que “El Jardinero” no solo era un jefe regional, también era el arquitecto de la logística de drogas sintéticas, sobre todo de la producción de fentanilo y metanfetaminas, la que era enviada hacia Estados Unidos.

El perfil de “EL Jardinero” se distinguía por su expansión territorial, al controlar plenamente la criminalidad en los estados de Nayarit, Jalisco, Zacatecas y Michoacán.

Audías Flores, “El Jardinero”, se le reconoce su grado de violencia por encima del promedio de los sicarios del CJNG, al estar vinculado a la emboscada de 2015, en el municipio de Soyatlán, Jalisco, donde murieron 15 policías.

Hasta antes de su captura, el gobierno de Estados Unidos ofrecía 5 millones de dólares de recompensa por él o su cabeza, considerándolo una pieza clave en la “conspiración de las drogas sintéticas”, y uno de los principales introductores de fentanilo al mercado de las drogas de la Unión Americana.

La captura de Audías Flores Silva sacude los cimientos del CJNG en un momento de extrema vulnerabilidad, mientras se consolida el mando de Juan Carlos Valencia González, y mientras se plantea una estrategia para disminuir la notoriedad criminal a la organización criminal de Jalisco.

No se debe olvidar que tras la muerte de “El Mencho”, el Cártel Jalisco Nueva Generación se dividió en al menos tres facciones. “El Jardinero” era visto como el sucesor “operativo” y una “figura bisagra” capaz de unir a las células regionales sin pertenecer al núcleo familiar de los Valencia u Oseguera.

Por lo pronto, el estado de Nayarit, su bastión principal, queda a la deriva. Esto abre la puerta a que grupos rivales o células disidentes dentro del mismo CJNG intenten tomar el control de los laboratorios y puertos estratégico

El hecho de que fuera capturado a pesar de contar con un anillo de seguridad de más de 60 hombres sugiere una posible filtración de inteligencia desde el interior del grupo, lo que desatará una “limpia” interna.

Pero dicha limpia interna no ocurrirá si la filtración para dar con la ubicación de “El Jardinero”, fue una orden directa justamente de Juan Carlos Valencia, el nuevo amo del CJNG, quien no quiere competencias dentro del imperio criminal que ha heredado de “El Mencho”.

¿Qué cambios vienen para el CJNG?

El panorama menos probable para el Cártel de las cuatro letras es de fragmentación. Los analistas de seguridad estiman tres escenarios críticos:

Lo más lejano es que haya una Guerra de los “Herederos”, dado que, ante la caída de los perfiles moderados, la disputa por el mando queda entre figuras más radicales como Juan Carlos Valencia González, “El 03”, hijastro de “El Mencho”, y Gonzalo Mendoza Gaytán, “El Sapo”. Esta pugna podría bañar de sangre el occidente del país.

Se puede dar la Federalización de Células, dado que el CJNG podría dejar de operar como una estructura vertical y jerárquica para convertirse en una confederación de células locales independientes, muy al estilo Cártel de Sinaloa, lo que las hace más difíciles de combatir pero menos potentes a nivel transnacional.

Se espera una ofensiva de rivales, esto porque Aprovechando la descabezada cúpula, el Cártel de Sinaloa y las facciones remanentes de “Los Viagras” en Michoacán podrían iniciar una contraofensiva para recuperar territorios perdidos en la última década.

La caída de “El Jardinero” marca el fin de la era de los capos administradores en Jalisco, dando paso a una generación de líderes más jóvenes y violentos que priorizan el control territorial sobre la estabilidad del negocio.