Por. J. Jesús Lemus
Un nuevo y violento capítulo se ha registrado en la convulsa región de la Tierra Caliente de Michoacán. En lo que se perfila como un ataque meticulosamente planeado, un convoy del Ejército Mexicano fue emboscado en la zona serrana que conecta los municipios de Coalcomán y Tepalcatepec.
El balance preliminar de las autoridades de defensa reporta cuatro elementos militares fallecidos y por lo menos nueve lesionados, algunos de ellos en estado de gravedad.
Lo que eleva las alarmas entre los mandos de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) no es solo la agresividad del ataque, sino la sofisticación táctica y el armamento utilizado por los presuntos integrantes del grupo armado. Según fuentes tácticas en la zona, la emboscada combinó tres factores letales:
Primero, los atacantes utilizaron aeronaves no tripuladas (drones) modificadas para lanzar artefactos explosivos desde el aire, desestabilizando las líneas de defensa del convoy y sembrando el caos desde el primer instante.
Segundo, el avance de las unidades blindadas y vehículos de transporte militar fue frenado en seco por la detonación de explosivos ocultos en las brechas, utilizando Artefactos Explosivos Improvisados, provocando los daños más severos a los uniformados.
Tercero, tras las detonaciones, células armadas posicionadas en las partes altas de la sierra abrieron fuego cruzado utilizando fusiles de asalto de grueso calibre, presuntamente Barret calibre .50 y rifles tipo AK-47 y AR-15.
La zona de Tepalcatepec y Coalcomán ha sido históricamente un territorio en disputa entre el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y células remanentes de los llamados Cárteles Unidos. El uso de minas y drones ha dejado de ser una táctica esporádica para convertirse en el estándar de guerra en esta región de Michoacán.
Tras recibir la alerta de auxilio, se activó un código rojo en la novena región militar. Elementos de la Guardia Nacional y refuerzos del Ejército, apoyados por helicópteros artillados de la Fuerza Aérea Mexicana, se desplazaron al lugar de los hechos para asegurar el perímetro y realizar la evacuación médica de los heridos.
Hasta el momento, la zona serrana se encuentra bajo un intenso blindaje militar. Se realizan patrullajes terrestres y reconocimientos aéreos para dar con el paradero de los responsables, quienes se presume se replegaron hacia las zonas más profundas e inaccesibles de la sierra michoacana. La Fiscalía General de la República (FGR) ya ha iniciado la carpeta de investigación correspondiente por el homicidio de los oficiales y la violación a la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos.
