Por. J. Jesús Lemus
Con la llegada de Yeraldine Bonilla a la gubernatura de Sinaloa, tras la licencia presentada por Rubén Rocha, ya son casi la mitad de los estados del país, los que actualmente son gobernados por mujeres, la mayoría de ellas llegó al cargo mediante el voto popular.
La gobernadora Yeraldine Bonilla es la única de las gobernadoras actuales que no llegó al cargo mediante el voto popular. Ella fue designada como Jefa del Ejecutivo de Sinaloa, por decisión mayoritaria del congreso local de Sinaloa.
Así, hoy en día, 14 estados de la República Mexicana están gobernados por mujeres. Este número se consolidó apenas este 2 de mayo de 2026, cuando Yeraldine Bonilla Valverde tomó protesta como gobernadora interina de Sinaloa, tras la licencia solicitada por Rubén Rocha Moya. Bonilla se convierte en la primera mujer en la historia de ese estado en ejercer el mando ejecutivo.
La hegemonía de las mujeres gobernadoras recae mayoritariamente en el partido oficialista Morena, aunque la oposición mantiene bastiones clave en el Bajío y el Norte del país.
Morena encabeza, con mujeres, 11 gubernaturas, las de CDMX, Estado de México, Veracruz, Morelos, Baja California, Campeche, Colima, Guerrero, Quintana Roo, Tlaxcala y Sinaloa (esta Interina).
El PAN, por si mismo sin alianzas partidistas, mantiene dos gubernaturas encabezadas por mujeres; Aguascalientes y Chihuahua, mientras que la coalición PAN-PRI-PRD gobierna con una mujer en Guanajuato.
La diferencia de mujeres gobernantes con Morena frente al PRI es abismal. Durante el sexenio de Enrique Peña Nieto (2012-2018), la presencia femenina en las gubernaturas fue casi testimonial, operando bajo un esquema de “excepcionalidad”.
En el sexenio de Peña Nieto solo hubo una gobernadora electa que coincidió en funciones, ella fue Claudia Pavlovich en Sonora. Previamente, Yucatán tuvo a Ivonne Ortega, pero su mandato terminó justo cuando iniciaba el sexenio de Peña Nieto.
En la actualidad, en mayo del 2026, con 14 gobernadoras simultáneas, México ha multiplicado en mil 400 por ciento la representación femenina en comparación con el promedio del periodo 2012-2018. Esto responde a las reformas de paridad en todo impulsadas desde 2019.
Las gobernadoras actuales representan perfiles diversos, desde el activismo social hasta la tecnocracia.
Clara Brugada en la CDMX, está enfocada en la continuidad del modelo de “Utopías” (infraestructura social y cuidados), con un sello de izquierda territorial.
Delfina Gómez en el Estado de México, ha hecho que su gestión en el estado más poblado se centre en programas sociales directos y el combate a la corrupción heredada de décadas de hegemonía priista.
Rocío Nahle en Veracruz, con un perfil técnico, luego de ser secretaria de Energía, ha instalado su gobierno en la apuesta por la soberanía energética y grandes proyectos de infraestructura regional.
Maru Campos en Chihuahua, representa el contrapeso opositor, con una agenda enfocada en la seguridad fronteriza y la atracción de inversión extranjera, mediante el llamado nearshoring.
Libia Dennise García en Guanajuato, es la primera gobernadora del estado, con el reto de pacificar una de las zonas más violentas del país bajo una bandera de “nuevo comienzo” político.
Evelyn Salgado en Guerrero: Su gestión ha estado marcada por la reconstrucción tras desastres naturales, como el huracán Otis, y la compleja situación de inseguridad en la sierra.
Yeraldine Bonilla en Sinaloa, asume en un momento crítico para la entidad; su gestión interina será evaluada por su capacidad de mantener la estabilidad política en un estado de alta efervescencia.
Indira Vizcaíno en Colima, es sin lugar a duda uno de los mayores fracasos de gobierno de la 4T, por la infiltración del crimen organizado en la estructura de mando policial,
Lorena Cuellar en Tlaxcala, se ha enfrentado al reto de enfrentar a la delincuencia organizada y los cárteles de las drogas que se han asentado en esa entidad, en donde también ha dado un empuje a la actividad industrial de alto calado.
Mara Lezama en Quintana Roo, Marina del Pilar Avila de Baja California, Laida Sansores de Campeche y Margarita González de Morelos, sus gestiones más bien están remarcadas por las decisiones que toma la presidente Claudia Sheinbaum.
Pero, aun así, por primera vez en la historia, casi el 44% del territorio nacional está bajo el mando ejecutivo de una mujer, una cifra impensable hace apenas una década.
