Por. J. Jesús Lemus
Los focos de alerta ya parpadean en el cuarto de guerra del Comité Ejecutivo Nacional de Morena. En las elecciones del 2017, se estima un descalabro a la hegemonía partidista. Son cinco estados, en donde actualmente gobierna Morena, que podrían quedar en manos de la oposición.
De acuerdo con un diagnóstico emitido por el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), hecho a petición de la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, a causa del mal papel que han hecho los actuales gobernantes, en los estados de Colima, Michoacán, Campeche, Sinaloa y Sonora, el gobernante partido Morena perderá las elecciones para gobernador.
Sin tomar en cuenta la intervención de los grupos del crimen organizado o cárteles de las drogas, fincando pronósticos solo en la mala reputación de los gobernadores y gobernadoras de dichas entidades, los analistas del CNI consideran que en Sinaloa, Sonora y Campeche podrían los aspirantes emanados del PRI y/o PAN pasar electoralmente sobre Morena.
Por lo que hace a Colima y Michoacán, la derrota sobre Morena se estima que vendrá desde movimientos ciudadanos o independientes, en donde se aglutina la inconformidad de los ciudadanos en contra de los que actualmente dirigen el gobierno estatal, en donde la mayor molestia es el alto grado de corrupción.
Colima, según el estudio entregado a la secretaria de Gobernación, representa el caso más icónico de la geografía política de Morena. Colima es donde se encarna con mayor precisión el modelo de corrupción y apatía que más caracteriza a los gobiernos estatales del partido fundado por Andrés Manuel López Obrador.
La mano del Narco
El hartazgo de los colimenses, según refiere el diagnóstico del CNI, no es tanto por lo que en sí son los valores y principios ideológico de Morena, sino por la apatía y corrupción de la gobernadora Indira Vizcaíno Silva, la que estuvo financiada en su campaña por el entonces gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles Conejo.
Hay que recordar que el que fuera gobernador de Michoacán, Silvano Auroles Conejo, según se establece en una de las carpetas de investigación judicializadas, por la que se le otorgó una orden de aprehensión, desvío más de 3 mil millones de pesos los programas sociales.
Según se establece en la carpeta de investigación judicializada, al menos 120 millones de pesos de los desviados de los programas sociales de Michoacán, fueron a dar al financiamiento de la campaña de Indira Vizcaíno.
Según datos del CNI, Indira Vizcaíno recibió apoyo económico para su campaña al gobierno de Colima por parte del gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles Conejo, esto como parte de un acuerdo del entonces líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, Nemesio Oseguera, “El Mencho”.
Según fuentes al interior del Cártel Jalisco Nueva Generación, la intención de Nemesio Oseguera, al destinar fondos del gobierno de Michoacán para financiar la campaña de Indira Vizcaíno, la entonces candidata de Morena al gobierno de Colima, fue con la intención de lograr lo que ahora es una realidad: el control del puerto de manzanillo.
Hay que recordar que Nemesio Oseguera, el entonces líder del CJNG, logró la expansión y consolidación de su cártel gracias al control que pudo hacer de los dos puertos mercantes más importantes de México, el de Manzanillo, en Colima, y el de Lázaro Cárdenas, en Michoacán.
El control del puerto de Manzanillo por parte del CJNG, se logró una vez que Indira Vizcaíno cedió a ser financiada en su campaña a la gubernatura por el gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles. En tanto, el control del puerto de Lázaro Cárdenas se logró por parte del CJNG mediante la intervención del grupo “Los Erres”, encabezados por Roldan Álvarez, aliado político de Silvano Aureoles.
Desapareció 300 millones de pesos
El descrédito de la gobernadora Indira Vizcaíno, que empuja a una derrota de Morena en Colima en las elecciones del 2027, no solo es por su cercanía con el delincuente Silvano Aureoles Conejo y su relación con el CJNG, también es por su desaseo administrativo.
Uno de los casos de corrupción más relevante, en la administración de la gobernadora Indira Vizcaíno, es el que refiere a la desaparición de un fondo de 300 millones de pesos, el que aportó el gobierno federal, a manera de participaciones para obras bipartitas, en el 2022.
De acuerdo con datos aportados por la Auditoría Superior de la Federación, el gobierno federal aportó las participaciones acordadas con el gobierno de Colima, para la ejecución de diversas obras de infraestructura urbana, sin embargo, una vez que el dinero ingresó a la tesorería estatal, este fue disperso a diversas cuentas particulares.
Una pequeña casa
A las cuentas que la gobernadora Indira Vizcaíno tendrá que afrontar el día de las elecciones del 2027, se suma la compra de una casa de 6 millones 653 mil pesos, la que adquirió apenas a seis meses de haber asumido el mando de la gubernatura, con un sueldo de 130 mil pesos mensuales.
La compra de la citada casa fue conocida mediáticamente por la misma declaración patrimonial de la gobernadora Indira Vizcaíno. En su declaración pública se establece que la compra de la casa se concretó el 8 de agosto del 2022, y que se la compró a la empresa Desarrollos de Colima S.A. de C.V. La residencia de la gobernadora cuenta con una superficie de 570 metros cuadrados y la construcción abarca 565 metros cuadrados.
A esa propiedad, según la declaración patrimonial de la gobernadora de Colima, se suma otro inmueble de 3 millones de pesos y un departamento que mantiene en copropiedad en la Ciudad de México, todo eso con el solo sueldo de gobernadora.
La gobernadora Indira Vizcaíno cuenta con un proceso penal por peculado. Cuando fue representante para la administración de los programas sociales en Colima, se le acusó de corrupción y haber ocasionado un daño patrimonial por más de 100 millones de pesos. Esos recursos presuntamente fueron sustraídos de los fondos del municipio de Cuauhtémoc. A la fecha el expediente 645/17 que aperturó el área anticorrupción de la FGR se encuentra soterrado.
