Nerviosismo de Sheinbaum, por cambios en el Gabinete Presidencial

Por. J. Jesús Lemus

Los escasos resultados que hasta ahora ha dado el gobierno de la presidente Sheinbaum, atribuidos a la nula experiencia de servicio y empatía social de la mayoría de su gabinete, podrían ser los mejores del sexenio, porque se aproximan cambios ene l gabinete presidencial, y con ello se estima la llegada de la elite pudiente nacional, pero sin capacidad de gobernar.

Los cambios que se avizoran dentro del gabinete presidencial están siendo empujados por los tiempos electorales. Algunos de los que dicen ayudar a gobernar ya se están afilando las uñas para ir en busca de nuevas aventuras electorales, con la esperanza de alcanzar un pedazo del pastel que se reparte en el próximo junio del 2027.

No hay nada oficial, pero ya suenan algunos nombres y ya se nota el nerviosismo de la presidente Sheinbaum, a la que se le hizo un nudo en la garganta cuando anunció la salida de Citlali Hernández de la inútil Secretaría de las Mujeres, para hacerse cargo de la Dirección General de Elecciones del Comité Ejecutivo Nacional de Morena.

Es decir, la Citla, como le dice la presidente, ahora será los ojos y oídos de Sheinbaum para que no le ganen las otras tribus políticas, las posiciones de control -las candidaturas- que habrán de ir abanderadas por Morena y que deberán de tener lealtad a la presidente Sheinbaum.

La llegada de Citlali Hernández a la dirección de elecciones de Morena, obliga al desplazamiento de Alfonso Durazo Montaño, el que estaba al frente de esa cartera, quien se podría estar preparando para ser el próximo secretario de Gobernación en suplencia de Rosa Icela Rodríguez, la que va en busca de la candidatura a la gubernatura de San Luis Potosí.

La suplencia en la Secretaría de Gobernación estaba prevista para Omar García Harfuch, pero como este ha perdido las simpatías del gobierno de Estados Unidos, podría ser que sigan haciendo el ridículo y oscuro papel de secretario de Seguridad Pública, en donde sigue siendo el tapete de los narcos.

Entre otros movimientos que suenan dentro de Palacio Nacional, en razón de las elecciones del 2027, destaca el de Josefina Rodríguez, la secretaria de Turismo, la que diría adiós a esa dependencia para buscar la gubernatura de su natal Tlaxcala, pese a que la gobernadora Lorena Cuellar ya tenga a su candidato.

Mario Delgado podría dejar la titularidad de la Secretaría de Educación Pública para ir en busca de la gubernatura de Colima, pero tiene dos cosas en contra: primero, sus socios del Cartel Jalisco Nueva Generación se sienten traicionados, por los escasos dividendos que les ha dado del negocio conjunto del huachicol, por eso el asesinato de su tía y su prima hace unos meses.

Y la otra circunstancia que Mario Delgado tiene en contra, es que en Colima la gobernadora Indira Vizcaíno se ha empecinado, apoyada por los socios de Morena del CJNG, en respaldar la candidatura de la alcaldesa Bayardo de Manzanillo, la misma que tenía policías municipales ue también trabajan para el Cártel de Nemesio Oseguera.

Allí, en Colima -y no se debe perder de vista- está creciendo poderosamente la figura política de la Contadora Griselda Martínez, la que ya gobernó con éxito durante dos sexenios al pueblo de Manzanillo. No hay queja de su administración, por eso Movimiento Ciudadano la quiere llevar como su alternativa, siendo altas las posibilidades de que Colima sea el tercer estado que gana el movimiento naranja.

Por parte la señora Ariadna Montiel dejaría la Secretaría del Bienestar, la fuente de financiamiento de Morena, para asumir el mando nacional de Morena ahora que Luisa Alcalde ceda a la presión de Sheinbaum para que deje el cargo, junto con Andy López Beltrán, el que buscara ser diputado por Tabasco.

Otras dos piezas de bajo peso específico, que se moverán del gabinete de la presidente Sheinbaum, son Estela Damián, que dejara la Consejería Jurídica del Ejecutivo federal para buscar el gobierno de Guerrero, pero se ve difícil que pueda pasar por encima de Félix Salgado Macedonio, el que tantas veces ha doblado a la señora del Palacio Nacional.

Y finalmente Olivia Salomón, directora de Lotería Nacional, podría dejar su inútil cargo para ir en busca de la alcaldía de Puebla, que no es una posición menor, sino la antesala del gobierno estatal de esa entidad.

Al tiempo vamos, por lo pronto el nerviosismo en Palacio Nacional ya no se sabe si es por que la presidenta se juega su ultima carta para alcanzar una independencia del Jumento de Macuspana o de plan es porque se quedará descobijada, rodeada de judíos que llegar a ocupar las vacantes en cuestión.