Spaguetis y fetuchinis: la fauna nocturna de San Jerónimo
La noche de Monterrey se divide entre mirones y torcidos. Gerson Gómez DETONA® Los primeros contemplan desde la barrera del prejuicio, los segundos habitan el laberinto de sus propios deseos. En el corredor de San Jerónimo y la zona de Miravalle, las luces neón guían a los hijos oscuros de papá y mamá. Jóvenes de…
