Tienen Huachicoleros Mini Refinerías ¿De qué tamaño es el negocio?

Por. J. Jesús Lemus

En el marco de las acciones del Gobierno federal para frenar el mercado negro de petrolíferos en el país, las autoridades asestaron un golpe de considerable magnitud a las redes de almacenamiento y procesamiento clandestino de hidrocarburos.

En una serie de operativos coordinados, la Fiscalía General de la República, en conjunto con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Guardia Nacional y el personal logístico de Petróleos Mexicanos, logró el aseguramiento e inhabilitación de cuatro inmuebles adaptados como centros ilícitos de procesamiento de combustible, así como la incautación de un volumen cercano al millón de litros de petrolíferos.

El despliegue de las fuerzas federales se concentró en tres entidades estratégicas para la logística nacional: San Luis Potosí, Hidalgo y Morelos.

De acuerdo con la información oficial proporcionada por la representación social federal, el inicio de las indagatorias no derivó de un patrullaje fortuito, sino de una serie de denuncias ciudadanas anónimas que alertaban sobre patrones inusuales de tráfico pesado en áreas industriales y semiurbanas.

Los vecinos de los sectores afectados reportaron el tránsito constante de camiones cisterna que entraban y salían a horas atípicas de bodegas supuestamente dedicadas a otros rubros, además de percibir intensos olores a químicos y solventes que resultaban inusuales para la zona.

A partir de estas alertas, agentes del Ministerio Público Federal iniciaron investigaciones de campo y gabinete que permitieron documentar los movimientos de las agrupaciones delictivas y solicitar las correspondientes órdenes de cateo ante los jueces de control federales.

El hallazgo de mayor dimensión tuvo lugar en la capital del estado de San Luis Potosí, dentro de una nave industrial de grandes dimensiones.

En ese punto se descubrió una compleja infraestructura diseñada para recibir, almacenar y eventualmente alterar grandes volúmenes de combustible. En este predio se localizaron ocho grandes tanques con capacidad individual cercana a los ochenta mil litros, además de catorce cilindros de almacenamiento horizontal y vertical, y casi novecientos contenedores con capacidad de mil litros cada uno, conocidos en el ámbito logístico como tótems.

El equipamiento encontrado en la nave potosina confirmó que las instalaciones no funcionaban como un simple punto de acopio o bodega de paso.

Las autoridades encontraron maquinaria pesada entre la que destacaba una asfaltadora, generadores eléctricos a diésel de grado industrial, tarrajas portátiles para el roscado e instalación de tuberías, equipo de cómputo, camionetas y decenas de cinchos de seguridad oficiales para escotillas de transporte, lo cual sugiere un intento de clonar los sellos que utiliza la empresa estatal para burlar los filtros de revisión en carreteras.

Tan solo en esta propiedad, el volumen de hidrocarburo resguardado fluctuaba entre los quinientos mil y seiscientos mil litros.

El segundo golpe en territorio potosino se registró en la comunidad de Laguna de San Vicente, dentro del municipio de Villa de Reyes. En esta locación, la infraestructura apuntaba de manera directa al refinamiento o tratamiento químico artesanal de los productos extraídos o ingresados al mercado ilegal.

Se aseguraron dieciocho tanques verticales, dos líneas completas de producción de hidrocarburos, muestras de ácido sulfúrico empleado habitualmente para el tratamiento y decoloración de petrolíferos, y alrededor de cuarenta mil litros entre petróleo crudo y diésel.

La presencia de estas líneas de producción reitera la sofisticación que han alcanzado las redes de huachicol en la región central del país, migrando del simple robo de ductos a la instalación de auténticas refinerías clandestinas.

Por otro lado, la vertiente de la investigación desarrollada en el municipio de Tizayuca, en el estado de Hidalgo, dejó al descubierto otra instalación dedicada al almacenamiento a gran escala.

En este punto, las fuerzas federales aseguraron más de cuatrocientos cincuenta y seis mil litros de líquidos que actualmente están siendo sometidos a peritajes químicos para determinar su composición exacta, además de decenas de contenedores de mil y cinco mil litros de capacidad, equipos de cómputo, monitores y diversa documentación contable.

La última intervención tuvo lugar en Cuautla, Morelos, donde el ingreso recurrente de pipas escoltadas por vehículos particulares con gente armada levantó la sospecha de la población.

En dicho inmueble, las autoridades aseguraron la propiedad, documentación diversa, talones de cheques que podrían aportar pistas sobre la estructura financiera de la organización y muestras químicas extraídas de los depósitos para integrar la carpeta de investigación correspondiente.

A pesar del contundente golpe económico que representa el aseguramiento de cerca de un millón de litros de combustible y la inhabilitación de maquinaria especializada de alto costo, los reportes oficiales indican que no hubo personas detenidas durante la ejecución de las diligencias.

Todos los predios, la maquinaria, los vehículos y el producto recuperado quedaron a disposición del Ministerio Público de la Federación, que continuará con los peritajes para rastrear la cadena de mando y las redes operativas involucradas en esta red de procesamiento ilícito de hidrocarburos.

Las mini refinerías, que no son refinerías, que han sido incautadas

·  Julio de 2026 — Reynosa, Tamaulipas (Brecha El Becerro): Instalación clandestina acondicionada con siete tanques verticales de almacenamiento industrial y capacidad de refinamiento artesanal; se aseguraron más de 3.77 millones de litros de hidrocarburo.

·  Agosto de 2026 — San Luis Potosí, San Luis Potosí: Predio industrial con ocho tanques de 80 mil litros, maquinaria de procesamiento, generadores a diésel y entre 500 mil y 600 mil litros de petrolíferos.

·  Agosto de 2026 — Villa de Reyes (Laguna de San Vicente), San Luis Potosí: Centro con dos líneas de producción para refinamiento químico artesanal de combustible, 18 tanques verticales y 40 mil litros de petróleo crudo y diésel.

·  Agosto de 2026 — Tizayuca, Hidalgo: Centro de almacenamiento y refinamiento ilícito con 57 contenedores industriales y 456 mil litros de hidrocarburo.

·  Agosto de 2026 — Cuautla, Morelos: Inmueble utilizado para recepción, procesamiento ilícito y distribución de combustibles.

·  Junio de 2025 — Coatzacoalcos / Moloacán, Veracruz: Mini refinería ilegal para la producción de diésel artesanal, nafta ligera y combustóleo ligero; se aseguraron más de 500 mil litros de petróleo crudo e infraestructura de destilación.