Molestia nacional contra EUA por repatriación de mexicanos… a Centroamérica

Por. J. Jesús Lemus

En un nuevo episodio que evidencia las crecientes tensiones en la agenda migratoria y diplomática entre México y Estados Unidos, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo emitió un enérgico posicionamiento durante su conferencia matutina para condenar de manera categórica las recientes acciones de repatriación ejecutadas por las autoridades de Washington.

La controversia escaló tras confirmarse que el gobierno estadounidense ha llevado a cabo traslados de ciudadanos mexicanos devueltos no hacia su país de origen, sino hacia diversas naciones de América Central, una práctica que la mandataria mexicana calificó como carente de toda justificación legal, logística y humana.

El informe proporcionado por las autoridades migratorias mexicanas revela un panorama preocupante sobre la escala de este fenómeno.

Según los datos del Instituto Nacional de Migración, más de dos mil novecientos connacionales han sido expulsados desde territorio estadounidense hacia países del istmo centroamericano, con casos documentados principalmente en Guatemala y Honduras, además de un grupo de veinte mexicanos transferidos hasta Costa Rica. Frente a esta situación, la titular del Ejecutivo remarcó que bajo ninguna circunstancia se puede aceptar que personas con nacionalidad mexicana sean abandonadas en geografías ajenas, sin garantías básicas de seguridad ni una red de apoyo familiar o institucional inmediata.

Desde el Salón Tesorería, la jefa de Estado detalló que la Secretaría de Relaciones Exteriores activó un mecanismo de respuesta inmediata en estrecha coordinación con las sedes consulares distribuidas en Centroamérica.

Este operativo implica que, de manera simultánea al arribo de los vuelos o traslados hacia esos países, el personal diplomático mexicano toma contacto directo con los afectados para proveer protección jurídica, atención médica y albergue temporal, para posteriormente organizar su retorno seguro y acelerado hacia la frontera sur o directamente a la capital mexicana mediante transporte terrestre y aéreo especializado.

El trasfondo diplomático de este reclamo evidencia un quiebre en los protocolos tradicionales de repatriación bilateral, los cuales estipulan puntos de entrega fronterizos previamente pactados entre ambas naciones para garantizar un control ordenado.

La decisión de las agencias de migración de Estados Unidos de canalizar a los connacionales hacia terceros países no solo contraviene los acuerdos habituales de cooperación regional, sino que añade un nivel extraordinario de vulnerabilidad a los migrantes, quienes terminan varados en contextos donde carecen de estatus legal y recursos mínimos para subsistir.

Para contener el impacto social de estas expulsiones desviadas, el gobierno federal ha integrado a los connacionales rescatados al esquema de apoyo integral denominado México te abraza.

A través de esta plataforma, coordinada por la Secretaría de Gobernación y diversos organismos estatales, se busca garantizar que las personas repatriadas reciban apoyo en documentación, opciones de empleo, traslado a sus comunidades de origen y vinculación con programas sociales desde el instante en que pisan nuevamente el suelo patrio.

Aunque las autoridades han logrado asegurar el regreso progresivo de los afectados a territorio nacional, la Presidencia reitera que la prioridad diplomática continuará fijada en detener definitivamente estas maniobras de deportación triangular por parte del gobierno estadounidense.

El llamado institucional desde Palacio Nacional mantiene firme la exigencia de respeto pleno a los derechos humanos de la comunidad migrante y la observancia estricta del derecho internacional en el manejo de las fronteras compartidas.

Una mala política de EUA

Hasta el corte oficial reportado por el Gobierno de México en la conferencia matutina del 3 de septiembre de 2026, las autoridades mexicanas contabilizan un total de 2 mil novecientos veinte casos documentados de connacionales deportados por Estados Unidos hacia territorio centroamericano. De este universo de personas, 2 mil novecientas fueron enviadas a naciones como Guatemala y Honduras, mientras que un grupo específico de veinte mexicanos fue trasladado a Costa Rica.

El trasfondo de esta cifra responde a la implementación de esquemas de repatriación triangular por parte de las agencias de migración estadounidenses. Bajo estas medidas, Washington ha expulsado a ciudadanos mexicanos hacia terceros países de la región en lugar de retornarlos de forma directa por los puntos fronterizos compartidos entre México y Estados Unidos.

Esta práctica ha generado un firme rechazo diplomático por parte de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien enfatizó que no existe justificación legal ni operativa para que los connacionales sean desviados hacia países centroamericanos.

En respuesta a la cantidad de casos detectados, la red consular mexicana, en coordinación con la Secretaría de Relaciones Exteriores y el Instituto Nacional de Migración, activó protocolos de atención inmediata en los países de destino.

Para los repatriados a Guatemala y Honduras, se contrataron esquemas de transporte terrestre que permiten su traslado directo hacia la frontera sur de México, mientras que los veinte connacionales ubicados en Costa Rica fueron retornados al país por vía aérea. De acuerdo con la información institucional, la totalidad de los connacionales registrados en este reporte ya han sido reintegrados a territorio nacional y canalizados a los programas de apoyo gubernamentales.