Militar de infantería era delincuente extorsionador, murió en ciudad Victoria en flagrancia
Por. Sofia Pacheco
El sábado pasado se registró una persecución y balacera en ciudad Victoria la capital de Tamaulipas.
Los asesinos o secuestradores viajaban en una camioneta modesta, venían sobre una persona al parecer se trataba de una extorsión o cobro de piso.
Afortunadamente la víctima trató de huir logrando llamar al 911, una patrulla cercana de la guardia estatal se encontraba cerca del área del Eje Vial, donde ocurrió todo, al percatarse de la presencia de hombres fuertemente armados que baleaban y perseguían al denunciante, no dudaron en accionar sus armas logrando neutralizar a uno de los delincuentes que viajaba en el asiento trasero.
Al ser muerto este sujeto, sus compinches se rindieron y fueron detenidos por la guardia estatal.
Esta banda de asesinos, de criminales despiadados portaban armas de calibre 9 milímetros y armamento de largo alcance; lo más terrible es que el sujeto muerto era un militar.
Cabo de infantería según los documentos recabados en el procesamiento judicial, también se destacó su origen tabasqueño.
¡Hágame el favor! ¡Un militar! ¿Un tipo que nos debería de cuidar, de proteger de servir a su país, prefirió andar de muerto de hambre extorsionando y asesinando por gusto o de verdad estarán tan mal pagados que es por necesidad la traición a la patria y a la sociedad que cometen?
Atención presidenta Sheinbaum, este caso es un referente de la endeble situación de control y confianza que sus corporaciones padecen.
No contenta con el narco Estado que usted representa, ahora resulta que sus soldados se brincan de bando y usted cómo comandante y jefa no tiene personal seleccionado para evitar que emigren a las líneas criminales.
El vehículo de estos sujetos tiene claras señales de proceder de un campamento, traían venenos y repelentes de insectos, utensilios y otros enseres que delatan un campamento criminal… o solo que vinieran de un picnic.
De por sí en Ciudad Victoria no hay más atractivo que un solo Liverpool, un solo HEB y un par de cines. Ahora resulta que la ciudadanía corre un peligro latente al acudir de paseo a ríos, parajes de la Sierra Madre o simplemente visitar el corredor gastronómico Inter ejidal porque estas bandas de malvivientes, andan por ahí escondidos viendo a ver a quien asaltan, roban, extorsionan o secuestran.
Hablando de rateros, aún siguen libres el ex Secretario de Salud de Tamaulipas Vicente Joel Hernández Navarro, Dora Oralia Valdez Zozaya esposa de Antonio Varela Flores secretario de Desarrollo Rural en activo, sin importar que su mujer sea la responsable de la entrega de un irregular contrato por 309 millones de pesos asignado a la empresa Maniflosa S.A. de C.V. en el 2024.
Tampoco se le ha puesto el guante encima a Rodolfo Velazco El Chino secretario particular del primer Secretario de Salud de Tamaulipas, de hecho, no hemos podido confirmar que está monserga arrastrada pero nuevo rico tenga alguna carpeta de investigación abierta en su contra.
El Chino, ha sido señalado como coyote facturero o tramitador entre la SSP y las empresas balinas a través de las que ordeñaron unos 300 millones de pesos ANUALES más los tiritos extras que comerciaron, plazas, contratos, y tiempo como aviadores.
Increíble y descaradamente Rodolfo Velazco al parecer se hizo afecto a la compra de inmuebles, pues se dice que ya goza de varias residencias que antes no poseía.
Mire usted, yo quiero ser muy reiterativa de la gravedad que representa que esta bola de delincuentes salga impune, libre de polvo y paja, tanto de procesos judiciales como del señalamiento, desprecio u oprobio social y le diré porque:
¿Usted sabe cuántos pacientes niños y adultos murieron por no contar con medicinas, tratamientos y equipos especializados en los casi 3 desastrosos años que estás parias, que estos ladrones saquearon el dinero de la salud pública del pueblo Tamaulipeco?
Las instituciones tienen registros de modo que es perfectamente posible contabilizar el dato.
De todos los ladrones institucionales, sin duda alguna Roberto Velasco, Dora Oralia Valdez Sosaya y el doctor chaquetín Vicente Joel Hernández Navarro son los peores, los más deshumanizados, los más perversos, los más mierdas.
Acabaron con el sistema de salud medianamente aceptable que teníamos y que no salgan con que fue culpa de Obrador porque si bien es cierto que el caso en el rubro inició con la decisión del macuspano de robarse el presupuesto, Tamaulipas sobrevivió por lo menos 3 o 4 años con el soporte del estado, hasta que llegó Vicente Joel, sacado del sarcófago de su paupérrimo, viejo, polillento y obsoleto consultorio ubicado en el 19 Zaragoza zona centro de Ciudad Victoria, estaba tan pobre el doctor sopla huesos que, ni siquiera ofrece un lugar de estacionamiento propio y digno para sus pacientes.
Ahora el fulano es millonario, antes era un estafador vendiendo ozono milagroso por 500 pesillos.
Eso ocurre cuando la gente llega a un cargo por amiguismo ¡Que se chingue el pueblo!
¿Cuántas mujeres murieron por parto en su tiempo? ¿Cuántos pacientes murieron por falta de sepsis en usuarios con cateterismo por cáncer o por hemodiálisis?
¿Cuántos por falta de transfusiones sanguíneas? ¿Y los que fallecieron por falta de cirugías porque estos criminales se robaron el presupuesto para medicamentos y compraron aparatos oxidados como en el caso MANIFLOSA S.A. de C.V.?
Esos 3 personajes deben ser juzgados por la ley, y si la ley falla, por la sociedad.
Nos Leemos La Próxima Vez.
