Líder de Morena en Colima pide que se vayan de México, los que no estén felices con la Cuatro Te

Por. J. Jesús Lemus

Las declaraciones de la dirigencia del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) en Colima han encendido las alarmas sobre el tono del debate público y la intolerancia a la disidencia política en el México actual.

En un encuentro reciente con medios de comunicación, la líder partidista local, Mitzuko Márquez, lanzó un duro exhorto dirigido a los detractores de la administración federal y de la llamada Cuatro T, sugiriendo de manera abierta que quienes no compartan la visión del proyecto oficial o no se encuentren conformes con el rumbo actual del país deberían abandonarlo.

Las palabras exactas pronunciadas por la dirigente —“todo aquel que no esté feliz en este país deberían de retirarse de este país”— se dieron en un contexto de férrea defensa a las políticas de la presidenta Claudia Sheinbaum y en respuesta a los cuestionamientos de la oposición sobre temas de seguridad y soberanía nacional. El mensaje concluyó con descalificaciones explícitas hacia las corrientes políticas opositoras.

La intolerancia como línea discursiva

El pronunciamiento en Colima no es un hecho aislado, sino el síntoma de una narrativa de polarización arraigada.

Desde una perspectiva analítica, este tipo de declaraciones trasciende la simple retórica partidista para rozar un terreno peligroso: la sugerencia de que el derecho a habitar, desarrollarse y disentir dentro del territorio nacional está condicionado a la afinidad ideológica con el grupo en el poder.

El exhorto a “retirarse” del país evidencia una preocupante resistencia al escrutinio y a la libre expresión.

La premisa implícita de que una economía estupenda o un país grandioso anulan la legitimidad de la queja ciudadana vulnera el principio democrático básico donde la crítica no es un acto de infelicidad o traición, sino una herramienta de contrapeso indispensable.

Al etiquetar el disenso como un asedio de la ultraderecha internacional aliada con la oposición, la retórica oficialista tiende a deshumanizar las demandas legítimas de sectores que enfrentan realidades complejas en regiones asoladas por la inseguridad, como la propia entidad colimense.

El riesgo de estas posturas radica en la normalización de un lenguaje de exclusión. Cuando los gobernantes y sus representantes partidistas sugieren el exilio voluntario como solución al descontento, se debilita el tejido democrático, transformando la pluralidad en un juego de lealtades absolutas donde el crítico deja de ser un ciudadano con plenos derechos para convertirse en un elemento indeseable.

¿Quién es Mitzuko Márquez?

Mitzuko Márquez ejerce actualmente como una de las voces directas de la estructura de Morena en el estado de Colima.

Su trayectoria política ha estado marcada por un alineamiento disciplinado a las consignas del Comité Ejecutivo Nacional y un respaldo irrestricto a las figuras del morenismo local, particularmente en una entidad federativa clave por su actividad portuaria en Manzanillo y sus complejos desafíos en materia de seguridad pública.

Conocida por su estilo directo y de confrontación hacia los bloques opositores tradicionales, Márquez ha centrado su agenda reciente en la defensa de la soberanía nacional ante presiones externas y en la consolidación de la estructura operativa del partido de cara a los próximos procesos electorales de la región.

 Su retórica refleja fielmente el ala más ortodoxa del movimiento, la cual concibe la militancia y el apoyo gubernamental no solo como una opción política, sino como un compromiso patriótico irrenunciable.