Aunque el grupo parlamentario de Morena se atribuyó en 2018 la limitación de que ningún servidor público puede ganar más que el titular del Ejecutivo Federal, lo cierto es que dicho principio ya estaba previsto en el artículo 127 de la Constitución desde la reforma publicada en agosto de 2009, durante el sexenio de Felipe Calderón, alias “El Carnicero de Michoacán”, pero jamás fue aplicado. Ni siquiera a día de hoy se puede afirmar que se aplique. Lo que sí ocurrió en 2018 fue que Morena impulsó la primera Ley Federal de Remuneraciones de los Servidores Públicos, que reglamenta ese precepto constitucional. En 2021, esta ley fue abrogada y sustituida por una nueva versión, actualmente vigente, que especifica el límite previsto en el artículo 127 como no mayor al percibido por la persona titular de la Presidencia de la República.
A la letra, el artículo 127, fracción II, de la Constitución Mexicana establece que “ninguna persona servidora pública podrá recibir remuneración, en términos de la fracción anterior, por el desempeño de su función, empleo, cargo o comisión, mayor a la establecida para la persona titular del Ejecutivo Federal en el presupuesto correspondiente”. Y aunque la Ley Federal de Remuneraciones de los Servidores Públicos establece algo muy similar en su artículo 9, la realidad es que existen funcionarios aparentemente exentos, como el exfiscal y actual embajador de México en Reino Unido, Alejandro Gertz Manero.
Desde que ocupaba la Fiscalía General de la República, el doctor Gertz Manero ya recibía un ingreso mensual de 191 mil 550 pesos, muy superior a los cerca de 150 mil percibidos por la presidenta Claudia Sheinbaum durante este año, cifra que representó un incremento respecto al año anterior, al igual que ocurrió con la remuneración de Gertz.
A pesar de su salida de la FGR en 2025, este año Gertz sigue percibiendo más que Ernestina Godoy, quien actualmente ocupa la titularidad de la institución; más que la presidenta, e incluso más que sus homólogos en embajadas de mayor relevancia para las relaciones internacionales de México.
No es por demeritar la importancia de nuestra embajada en Londres; al contrario, a la luz de la relevancia de otros puntos estratégicos, como China, Estados Unidos o Canadá, o de países con una importancia comparable, como Alemania, Japón, España y Francia, resulta sorprendente que Alejandro Gertz sea remunerado con una cantidad mayor, a pesar de su nula experiencia en el servicio diplomático en el extranjero.
En las embajadas de China, Estados Unidos, Canadá, Alemania, Japón, España y Francia, los representantes de México perciben un sueldo neto de 152 mil 337 pesos mensuales, mientras que, en su primera declaración patrimonial como embajador —y de su historia en la administración publica—, Gertz Manero declara explícitamente que percibe la no modesta suma de 196 mil 220 pesos por sus labores como servidor público.
Hay más de 40 mil pesos de diferencia entre Alejandro Gertz y figuras como los embajadores Melba María Pría Olavarrieta, en Japón; José Quiroga Fernández, en Alemania; Blanca Elena Jiménez, en Francia; Quirino Ordaz, en España; Jesús Seade Kuri, en China; Manuel Joaquín González, en Canadá; y el nuevo embajador de México en Estados Unidos, Roberto Lazzeri. Todos ellos, por el mismo servicio que presta Gertz, reciben más de 40 mil pesos menos que el exfiscal.
La revelación de la fortuna de Gertz, ocurrida en junio y que lo evidencia como el político más acaudalado del país, también desenmascaró que sigue siendo el mejor pagado del régimen de la Cuarta Transformación, aun cuando desempeña funciones que otros cumplen en destinos más complejos, como la embajada en Estados Unidos, que enfrenta las negociaciones del T-MEC, la crisis de deportaciones y los atentados contra migrantes, además de los persistentes señalamientos de colusión con el narcotráfico formulados por agencias como el Departamento de Justicia y la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) de ese país.
