- Un trato impersonal e insensible
- Lentitud en sus trámites
- Dictámenes que no imponen medidas integrales
La Comisión Ejecutiva de Atencion a Víctimas dirigida por Martha Yuriria Rodríguez Estrada acumula más de 22 mil víctimas registradas en su mayoría sin resolución a los daños causados por victimarios. Víctimas reportan un trato distante y hasta despectivo.
La periodista Cinthya Alvarado Enríquez proveniente de Tapachula, Chiapas denunció:
Llamas y llamas y nadie atiende. Mandas emails que nadie contesta. Vine personalmente a solicitar ser escuchada y me cerraron las puertas. Es humillante hasta pedirles permiso para pasar al baño lo negaron.
el Comité Evaluador de La Comisión de Víctimas debe analizar la situación particular de quién sea reconocido como víctima de algún delito para establecer medidas de reparación que contemplen según la Ley de Víctimas y diversos acuerdos internacionales en la materia: acceso a la verdad (la publicación de los hechos), garantías de no repetición, pago indemnizatorio que cuantifique pérdidas materiales y morales asi como disculpa pública.
“No hay integralidad en el dictamen que emitió la CEAV” refirió Alvarado Enríquez, “no imponen una penalización política al menos que los agresores, esos funcionarios que den la cara o sus instituciones, donde reconozcan la comisión del daño o de la violación a derechos humanos. Por lo que nada los detiene, ya que difícilmente son llevados a castigos por la vía penal.
El aumento de víctimas también podria corresponder a que la CEAV no aplica la Ley y los funcionarios que abusan de su poder no encuentran tope o límite a sus acciones. Pero más allá, señala la periodista: “mis agresores volvieron a fabricar otro delitos, El Instituto Nacional de Migración me inculpó junto con el activista Luis Rey García Villagrán y al Padre Hayman constituir una red de delincuencia organizada por nuestro apoyo a migrantes”.
Es decir la CEAV jamás aplicó la ley, con su tardanza burocrática no impuso medidas de no repetición por lo que acusa Alvarado “apoyan al victimario, no a la víctima”.
