Este miércoles fue asesinado a balazos Francisco Alejandro Leyva Aguilar en el municipio de San Pablo Etla. Contaba con cerca de 30 años las filas del periodismo y actualmente publicaba una columna en línea llamada El Zumbido del Moscardón, la cual era reproducida por varios medios de Oaxaca, como Hendirecto y Presente Oaxaca. También administraba una página de Facebook donde compartía análisis políticos.
En julio del año pasado, Leyva fue amenazado en repetidas ocasiones a consecuencia del descrédito y la difamación realizados por Salomón Jara, gobernador de Oaxaca, durante la sección “Trapitos al Sol”, que tiene la intención de “desmentir” información que, para el gobierno estatal, debe considerarse falsa o engañosa. El mecanismo es similar al ejercido por la presidenta Claudia Sheinbaum y ejecutado por su consejera jurídica, Luisa María Alcalde, en el llamado “El detector de mentiras”.
Desde el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, periodistas, académicos y organizaciones han denunciado que las agresiones cometidas desde el púlpito presidencial y desde cualquier nivel gubernamental en contra de la prensa pueden desembocar en ataques a la integridad de los periodistas. En el caso de Alejandro Leyva, el 14 de julio de 2025 presentó una denuncia ante la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca por las amenazas de muerte recibidas, denuncias que, tras ser ignoradas por las autoridades, este miércoles le costaron la vida.
En la denuncia quedó registrado que Alejandro Leyva responsabilizó a Salomón Jara de cualquier daño que pudiera sufrir, ya que, tras los comentarios vertidos en “Trapitos al Sol”, se desató una campaña en su contra encabezada por medios y cuentas en internet afines al gobierno estatal. El 16 de julio del año pasado, Alejandro presentó una denuncia ante la Fiscalía General de la República (FGR) en contra de Salomón Jara, otros dos funcionarios estatales y de quien resulte involucrado en la campaña de agresiones en su contra, que llegó a incluir llamadas de amenaza a su teléfono personal.
La FGR abrió una investigación por las amenazas sin adoptar ninguna otra medida de protección para el periodista. Además, doce días después, el expediente fue remitido a la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO). No obstante, de acuerdo con la organización Reporteros sin Fronteras, documentos señalan que dicho expediente no fue recibido por la Fiscalía estatal hasta cuatro meses después, en noviembre de 2025.
Luego del atentado contra Alejandro Leyva, el gobernador Jara emitió un comunicado a través de sus redes sociales donde condenó el asesinato del periodista y recalcó que, aunque fue un periodista crítico de su gobierno, “ninguna diferencia con el ejercicio periodístico puede justificar un acto de violencia”. En el mismo mensaje dijo que solicitó que la FGEO establezca colaboración con la FGR para garantizar el esclarecimiento del asesinato.
En columnas recientes, Leyva había señalado una investigación del Departamento de Justicia de Estados Unidos en contra de Adán Augusto, la embajada de México en Venezuela y otros funcionarios por facilitar transacciones para la familia del expresidente Nicolás Maduro en Oaxaca, que incluyen inversiones hoteleras en la costa oaxaqueña y que, según sus señalamientos, han provocado el saqueo de tierras comunales a cargo de senadores como Antonino Morales Toledo.
A Morales Toledo lo denuncian comuneros de Santiago Astata como huachicolero y traficante de estupefacientes, quien posee una fortuna inconsistente con sus ingresos como senador de la República o como expresidente municipal de San Blas Atempa. Además, el senador tendría invadidas cientos de hectáreas de litoral en ese municipio, resguardadas por hombres armados que no permiten el paso de ninguna persona. Según Leyva, estos lugares son utilizados para el tráfico de armas, droga y migrantes.
