EUA pedirá al Senador Adán Augusto López, por ser la cabeza visible del Cártel de Huachicol

Por. J. Jesús Lemus

La detención de Fernando Farías Laguna en Argentina, el pasado mes abril de 2026, ya marcó un punto de inflexión para los políticos vinculados a su red de Huachicol Fiscal y robo de combustible a Pemex para financiar actividades de narcotráfico y terroristas.

Fuentes del Departamento de Justicia de Estados Unidos han confirmado el inicio de una nueva carpeta de investigación en contra del Senador de Morena Adán Augusto López Hernández, quien ha sido señalado por Fernando Farías Lagunas como la cabeza principal de la red criminal que aun opera en México.

Fernando Farías fue capturado en una operación coordinada entre autoridades de Argentina y Estados Unidos, tras huir de México. Su captura ha generado una “cascada” de información compartida con agencias estadounidenses (DEA y Departamento de Justicia) y el gobierno de Argentina, dejando al margen de las operaciones al gobierno mexicano.

De acuerdo con fuentes al interior del Departamento de Justicia de Estados Unidos, al inicio de esta semana se mantiene bajo escrutinio a Adán Augusto López. La investigación no solo se centraría en el huachicol, sino en la posible protección institucional que permitió la expansión de estas redes criminales hacia puertos internacionales.

Hace apenas unos días, la Secretaría de Gobernación emitió comunicados desmintiendo estas investigaciones, calificándolas de “información falsa”, sin embargo, fuentes adentradas en la investigación refieren que, en breve, posiblemente en esta misma semana, vendrá el reclamo de la justicia norteamericana sobre el soberbio senador Adán Augusto López Hernández, un socio confirmado del crimen organizado en México.

Antes que esta nueva investigación -radicada en Nueva York, ya se había referido a Adán Augusto López en otras investigaciones por Huachicol, en Texas, mismas que fueron un factor determinante en la reciente renuncia de López Hernández a la coordinación de Morena en el Senado, pese a que él alegó motivos personales.

Aunque Adán Augusto conserva el fuero constitucional como legislador, su nombre aparece en expedientes judiciales relacionados con el testimonio de los Farías y otros operadores logísticos que han buscado beneficios procesales en Estados Unidos a cambio de información sobre la cúpula política mexicana.

El caso representa uno de los desafíos más grandes para la actual administración del Gobierno mexicano, dado que el fenómeno del “huachicol fiscal”, que afecta directamente las arcas del Estado, cuenta con presuntas omisiones o complicidades en el más alto nivel del gabinete de seguridad.

Las piezas clave

Los hermanos Manuel Roberto y Fernando Farías Laguna, conocidos en el ámbito criminal como “Los Primos”, han sido identificados por autoridades federales de Estados Unidos como los líderes de una sofisticada red de huachicol fiscal.

La red introducía combustible ilegal a México a través de puertos estratégicos como Manzanillo, Tampico y Altamira. Se estima que bajo este esquema se descargaron más de 69 buques de combustible sin pagar impuestos o bajo registros falsos en los últimos dos años.

Un punto crítico en la investigación es que los Farías Laguna han sido señalados como sobrinos políticos del exsecretario de Marina, Rafael Ojeda Durán, lo que habría facilitado su acceso y control en zonas portuarias bajo jurisdicción naval.

La relación del exsecretario de Gobernación, Adán Augusto López Hernández, con este grupo se documenta a través de testimonios y reportes de inteligencia militar, de las filtraciones de Guacamaya Leaks y declaraciones ante la FGR.

Un testigo con nombre clave “Santo”, vinculado al almirante Rafael Ojeda, ha referido ante la fiscalía que Adán Augusto, en su calidad de exsecretario de Gobernación y miembro del gabinete de seguridad, estaba al tanto del esquema de los hermanos Farías.

Se investiga el posible flujo de recursos provenientes del huachicol hacia la precampaña presidencial de López Hernández. Se menciona específicamente a empresarios cercanos, como Saúl Vera Ochoa, quien obtuvo concesiones en recintos fiscales, como la Terminal Marítima de Tampico, y expresó públicamente su apoyo al proyecto político del tabasqueño.

No se debe olvidar que, durante su gestión como gobernador de Tabasco, Adán Augusto nombró a Hernán Bermúdez Requena como Secretario de Seguridad. Informes de inteligencia militar señalan que Bermúdez presuntamente protegía al grupo criminal “La Barredora”, el cual operaba el trasiego de hidrocarburos en el estado, incluso vendía combustible ilegal para las obras del Tren Maya.