Luego de 10 días, la FGR atrae el secuestro de la periodista Roxana Guzmán; sin avances la indagatoria

Por. Luis Calderón / J. Jesús Lemus

El 12 de junio, la Fiscalía General de la República confirmó que recibió la carpeta de investigación en torno al caso de Roxana Guzmán, periodista y directora del portal Pulso Informativo del Sureste, privada de su libertad por un grupo de encapuchados que portaban armas largas e ingresaron por la fuerza a su hogar, en el municipio de Nanchital, Veracruz, el martes 2 de junio.

La titular de la Fiscalía General del Estado de Veracruz (FGEV), Lisbeth Aurelia Jiménez Aguirre, aseguró en entrevista que la notificación por parte de la FGR, mediante la cual solicitó la carpeta del caso, fue recibida el miércoles por la tarde. De acuerdo con la funcionaria, hasta el momento existen dos líneas de investigación y ninguna persona permanece detenida.

Anteriormente se difundió la captura de seis personas posiblemente relacionadas con el secuestro de Roxana; sin embargo, estas ya fueron puestas en libertad.

En una entrevista con medios, la madre de Roxana denunció la deficiente comunicación que la FGEV ha mantenido con ella, llegando al punto de enterarse de la detención y posterior liberación de los posibles involucrados a través de redes sociales.

La organización Artículo 19 solicitó el 10 de junio que la fiscalía estatal y la federal, así como la Secretaría de Seguridad Pública de Veracruz y la Guardia Nacional, mantengan activos los procesos de búsqueda en conjunto con las comisiones de búsqueda estatal y federal.

La FGR señaló que, de acuerdo con lo previsto por los artículos 73, fracción XXI, párrafo segundo, de la Constitución, y 21 del Código Nacional de Procedimientos Penales, la Fiscalía Especial de Atención a Delitos Contra la Libertad de Expresión (FEADLE) puede ejercer su facultad de atracción para perseguir delitos del fuero común cometidos contra periodistas o comunicadores cuando estos tengan conexión con delitos federales o afecten el derecho a la información o la libertad de expresión.

la FGR atrae el caso

A casi dos semanas de la violenta privación de la libertad de la periodista Roxana Berenice Guzmán Ramírez, directora del medio digital Pulso Informativo del Sureste, el caso ha dado un giro institucional crítico. Ante la falta de resultados concretos y el estancamiento de las indagatorias locales, la Fiscalía General de la República (FGR) ha tomado formalmente el control absoluto del caso.

La Fiscal General de Veracruz, Lisbeth Aurelia Jiménez Aguirre, confirmó el traslado del expediente a la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE) en la Ciudad de México, argumentando una “facultad constitucional”. Sin embargo, en el fondo, la medida responde al clamor social y de organizaciones como Artículo 19, debido a los nulos avances para localizarla con vida.

Personas arrestadas… y ya liberadas

Uno de los puntos más opacos y que ha generado mayor indignación en torno al actuar de las autoridades de Veracruz es el manejo de los presuntos responsables.

La madre de la periodista denunció públicamente que se enteró por redes sociales y medios locales sobre la detención de seis personas presuntamente vinculadas al secuestro.

Para la angustia de los familiares, esas mismas fuentes confirmaron que varios de los involucrados fueron puestos en libertad casi de inmediato debido a fallas en el debido proceso o falta de pruebas contundentes para procesarlos.

En un intento por mitigar el costo político, la Fiscalía estatal salió a declarar en sus últimas ruedas de prensa que, formalmente, “en el caso de Roxana no hay detenidos”, dejando en el aire la certeza jurídica de los operativos realizados previamente y evidenciando el desaseo con el que se manejó la primera etapa de la investigación.

El violento origen del caso

Cabe recordar que Roxana Guzmán fue secuestrada el pasado 2 de junio alrededor de las 06:00 horas en su propio domicilio en el municipio de Nanchital. El crimen quedó registrado en un crudo video de 35 segundos que se viralizó en redes sociales: un comando armado y encapuchado derribó la puerta de su casa con un mazo y ráfagas de fusil. Durante el asalto, el padre de la comunicadora fue golpeado brutalmente, terminando en el hospital.

La desaparición de Roxana se suma a una racha sumamente violenta en Veracruz para la prensa mexicana -considerada por Reporteros Sin Fronteras como una de las más letales del mundo-. Apenas unos días después del rapto de Guzmán, el periodista Luis Ángel López fue asesinado a tiros en el mismo estado, consolidando un panorama de altísima vulnerabilidad para ejercer la libertad de expresión.

Con la carpeta de investigación ya en manos de la Federación, la FGR tiene la obligación inmediata de reestructurar las líneas de investigación, transparentar qué ocurrió realmente con los sospechosos que fueron liberados y, principalmente, coordinar los operativos de búsqueda en campo. El tiempo corre en contra y, hasta el momento, el paradero de Roxana Guzmán sigue siendo un misterio absoluto.