“Tienen que venir todos a Barcelona” dicen las viajeras mientras celebran por Europa el cumpleaños de la nena
*Adriana González Lozano está evidenciada en un entramado de lavado de dinero en Estados Unidos, que llevó a su secretaria particular a prisión y al retorno de más de un millón de dólares
Por. Sofía Pacheco
De que tamaño fue el quebranto patrimonial que Adriana González Lozano y Eugenio Hernández Flores le hicieron a Tamaulipas que, hasta el día de hoy esta señora sigue presumiendo sus viajes lujos y mostrando con orgullo la soberana estupidez e indolencia de su hija, al permitirle dirigirse a la sociedad en general a través de una cuenta pública en la que dice: “TIENEN QUE VENIR A BARCELONA A CENAR AL Botafumeiro“. ¿De verdad?
Se lo dice a los Tamaulipecos la que su padre sumió en una guerra narca en su sexenio, dejando miles de desaparecidos, muertos, secuestrados, asaltados y personas sumidas en la narco cultura, en la falta de empleo, de inversión, de oportunidades.
La joven Hernández González se lo dice a una sociedad Tamaulipeca de luto por los feminicidios ocurridos contra jovencitas que no pudieron pagar un colegio privado en el extranjero, donde estudian mequetrefes sin vergüenzas como ellos, ricos a costa del pueblo.
Esta chamaca tonta se dirige a una sociedad Tamaulipeca indignada con el abuso sexual de una niña de 11 años que fue embarazada por su padrastro, niña y familia que viven en la miseria económica, no solo moral, por lo que la madre tenía que dejarla sola a merced de cualquier depredador mientras trabajaba para mal alimentarla.
A ellas también les dice “vengan a Barcelona, estamos de viaje porque cumplí años“
Camila y Adriana se dirigen a una sociedad menoscabada por ellos, en razón a los tratos que evidentemente hicieron Eugenio Hernández Flores y Adriana González Lozano al frente de Tamaulipas con huachicoleros y otros impresentables, solo así se explica la cruel guerra narca desarrollada en su administración en la que le asesinaron al candidato priísta en sucesión, Rodolfo Torre Cantú.
De ese tamaño la permisiva conducta de Eugenio Hernández Flores, posiblemente por ello hizo tantísimo dinero.
Adriana González aún está vendiendo su mansión de Cancún. Aquella que compraron al filo del 2010 con muelle y yate en su embarcadero privado:
5 recámaras.
5 baños completos y 2 medios baños.
Aproximadamente 1,200 m² de construcción.
Sótano con capacidad para 9 vehículos.
Alberca y jacuzzi.
Muelle privado para embarcaciones de hasta 60 pies.
Sala de doble altura, acabados en mármol, terraza sobre el canal y cocina de lujo, cava, cuarto para chofer, dos cuartos de servicio, jacuzzi y grandes áreas sociales.

Todo por la bagatela de unos 130 millones de pesos mexicanos, nada más.
La royalty señora Hernández González, porque además no hay evidencia pública que demuestre que Adriana y Eugenio se divorciaran legalmente y -de hecho-, ella salió a aclararle a la revista “Caras” su situación sentimental legal confirmando públicamente la separación, pero negó estar divorciada; así que en 2017 seguían legalmente casados.
¿Por qué nos importa? Porque la sociedad conyugal atañe también a las 22 empresas vinculadas a Adriana González Lozano, una entramada red de compañías que adquirían propiedades y mediante la cual lavaron dinero según el gobierno de Estados Unidos.
Incluso por lo menos 2 de sus socias fueron presas:
Su ex Secretaria Particular Mónica Roca Pérez y la reynosense Cindy Gabriela Apac.
La acusación contra Apac data del 2015 bajo el expediente federal United States v. Cindy Gabriela Apac Recio, No. 2:15-cr-00944, en el Southern District of Texas, Corpus Christi Division.

Sin embargo, Cindy Gabriela Apac llegó a un “plea agreement” con los fiscales y se declaró culpable de uno de los cargos. En ese acuerdo reconoció su responsabilidad por actividad fraudulenta relacionada con aproximadamente 779 mil 980 dólares americanos. Su audiencia de sentencia fue aplazada repetidamente. Inicialmente se esperaba sentencia en 2016; todavía en marzo de 2017 constaba que estaba en libertad bajo fianza y que la audiencia había sido reprogramada para mayo de ese año.
El caso contra Mónica Andrea Roca Pérez secretaria particular de Adriana González se armó justamente después de que Cindy Gabriela Apac se declaró culpable y cooperativa. Sí, las delató.

Y por ese cantó profundo, a Mónica Roca Pérez la guardiana de Adriana con todo y sus secretos más secretos, el gobierno de los Estados Unidos le fincó 18 meses de prisión, más una multa de 262 mil 944 dólares, además de 800 mil dólares como dinero sujeto a decomiso (forfeiture), además de la mansión del 801 E. Francisca en el residencial “Del Lago”.
Roca Pérez se declaró culpable y con ello perdió la oportunidad de pelear la recuperación del dinero o la casa, sin embargo, finalmente el gobierno de Estados Unidos no pudo retener el inmueble porque estaba a nombre de “GOLO” una compañía registrada por Adriana González Lozano, dicha propiedad según ellas, se la vendió su madre, de Adriana.
Eso crea un vínculo patrimonial muy concreto: un inmueble incluido en el decomiso de un caso federal de lavado de dinero estaba registrado a nombre de una sociedad vinculada directamente con Adriana González.
No estamos hablando solamente de que “se conocían” o de una fotografía juntas o de una relación laboral fría e impersonal entre Mónica Roca Pérez y Adriana González Lozano, no señor, eran socias.
Diversas investigaciones periodísticas basadas en registros corporativos de Texas sitúan a Golo Management y Hergo Business Solutions International otra de las compañías registradas por Adriana González, dentro del universo societario procesado penalmente por Estados Unidos.
Golo habría sido registrada en diciembre de 2010 y Hergo en 2011. Así mismo, en los registros legales aparecen sociedades constituidas por familiares de González que compartían domicilios o conexiones con otras compañías investigadas por las autoridades federales norteamericanas.
Lo más extraño del caso es que a pesar de estar hasta el cuello de involucrada en un tema de lavado de dinero y pagando una multa de casi un millón de dólares más su propiedad con un valor similar, la paseada mujer siguió figurando como propietaria de GOLO Management durante años, hasta abril de 2024 cuando le vendió la casa de 1.3 millones de dólares a un conocido empresario texano.
Así que, piense usted muy bien a quien le entrega su voto, Eugenio Hernández Flores por años ha usado un carisma que la vejez y el consumo de sustancias le ha arrebatado inexorablemente, pero lo sigue intentando y esta vez por el PARTIDO VERDE ECOLOGISTA.
El Geño debería enseñarles a sus hijos a mantenerse callados y a su millonaria y fraudulenta ex mujer a poner privadas sus extravagancias, de verdad, no tiene cara.
Por gentuza como ellos ganó y seguirá ganando MORENA, porque la gente busca un equilibrio y justicia social ante descerebradas sin vergüenzas como estas.
Nos Leemos La Próxima Vez.
