Justicia Gráfica // Enloquece Cabeza de Vaca, El Paladín de la Justicia con medio gabinete procesado

Por. Sofía Pacheco

  La ausencia del Senador José Ramón Gómez Leal el Jotaerre en su recinto laboral o donde dice que trabaja, ya es un escándalo nacional.

  Y no porque las intervenciones en la máxima tribuna legislativa sean sesudas, bien pensadas, planificadas, efectivas y de total interés y beneficio para los tamaulipecos o los mexicanos en general ¡No, qué va!

   Es más, sus intervenciones son escasas, escuetas, generalizadas, sin proyecto original, disparatadas y negligentes, tan es así que no le ha servido una sola, aunque sea de forma publicitaria o mediática.

   Jotitaerre es como Vicente, que va donde va la gente, el solo atina a seguir la caballada, a levantar el dedo cuando comprende que es su obligación para formar mayoría y nada más.

   El Senador no sabe ser político, ni servidor público, ni legislador, él es eso, un junior y nada más.

Por cierto ¿Que sería del hangar en el aeropuerto de Harlingen, Texas que José Ramón Gómez Leal rentaba de base? Aquella que le servía para guardar su aeronave, porque es de todos sabido que el Senador tiene o tenía su propio vehículo aéreo.

   Dudo mucho que siga rentando el espacio, toda vez que ya no disfruta del supuesto Significant Public Benefit Parole, ese permiso que el tío Sam le otorga de forma temporal cuando eres requerido como testigo o informante en una investigación o juicio penal.

  Pero como se rumora que Gómez Leal ya no quiere colaborar con el país de las barras y las estrellas, pues ese permiso me temo le fue retirado y el Senador faltista ya no podrá pasar Thanksgiving este Noviembre en Estados Unidos con los suyos.

  El año pasado en cambio, el permiso especial le permitió la maravilla de la foto familiar que le dejaré al calce de esta odiosa columna.

   Ahí lo vemos, muy sonriente al Senador con su familia incluyendo a su cuñado Francisco García Cabeza de Vaca con quien compartió la sal, el pan y hasta le tocó en el intercambio de regalos.

   Ya que tocamos el tema de Cabeza de Vaca, aún seguimos en espera de ver algún documento oficial de las múltiples denuncias que dice él, interpuso contra funcionarios públicos Tamaulipecos.

  Según las publicaciones periodísticas conocidas, porque hasta hoy Cabeza de Vaca no ha mostrado ningún documento del supuesto carácter legal que el ex Gobernador le dio al tema, el panista agarró de chile mole y guacamole

  Entre los que dice Francisco García Cabeza de Vaca que ha denunciado en Estados Unidos, trascienden nombres sin ton ni son como el caso del licenciado Jorge Luis Beas Gámez, subsecretario de Legalidad y Servicios Gubernamentales; Jesús Eduardo Govea Orozco, fiscal general de Justicia; y Andrés Norberto García Repper Fávila, fiscal especializado en Combate a la Corrupción a quienes dice el enloquecido ex jefe del poder ejecutivo que ha denunciado por Huachicol, conspiración, delincuencia organizada, y enriquecimiento ilícito.

   ¡De verdad Cabeza de Vaca enloqueció! Lo peor de este tipo de información que él mismo hace circular, únicamente sirve para confundir, mal informar y llamar la atención de la ciudadanía.

   Lo de Francisco es una mitomanía preocupante la cual deja en ridículo a la oposición del país.

   A ninguno de los supuestos denunciados les ha llegado algún requerimiento judicial como prometió el panista a través de publicaciones bien pagadas: “Los funcionarios enlistados deberán comparecer ante la Corte -americana- asignada una vez que la investigación avance y se tengan que presentar en territorio estadunidense para rendir sus declaraciones“.

   No es posible que a estas alturas la oposición tenga que recurrir a este tipo de cosas para hacer presencia, para tratar de construir una narrativa benéfica para él mismo ya que va implícito el papel que se inventó para sí mismo, como si fuera una víctima exiliada, un héroe popular, un incorrupto e intachable, que pena que el único panista que gobernó Tamaulipas sea tan mediocre que, los hechos no pueden hablar bien de él mismo, tiene a fuerza, que construirse un guion.

    A Francisco le pegó ese aire envalentonado frente a 80 años de gobierno priísta cuando peleó la gubernatura, pero que su inteligencia política le advierta que el escenario es otro, que ahora ya no le basta manotear o levantar la voz, porque trae seis años de gobierno arrastrando que la gente ya probó.

   Finalmente será la población quien decide creerle o despreciarlo según sus actos pasados, sin embargo, definitivamente alguien debe ponerle un límite jurídico al político cuenta cuentos que tiene medio gabinete procesados por ser más hábiles que Alí Babá y más ladrones que los 40 cuates de la cueva.

Francisco García Cabeza de Vaca debería hacerle un favor a la oposición y no empobrecer más el triste esquema de una resistencia fantasma, inexistente, como su querido cuñado José Ramón Gómez Leal en el Senado.

Transparencia se llama.

Nos Leemos La Próxima Vez.