Morena Vs. PVEM, la disputa por Quintana Roo

Graciela Machuca Martínez

La carrera por la sucesión gubernamental de Quintana Roo en 2027 ha comenzado prematuramente, enmarcada por una intensa disputa de poder entre las dirigencias del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM). Lo que en el discurso público se promueve como un proceso democrático para la ciudadanía, se perfila en la realidad como un complejo ajedrez político donde las alianzas, las cuotas de poder y las presiones internacionales dictan las reglas del juego.

La cúpula bipartidista y la exclusión del PT

El futuro político del estado caribeño se definirá, en esencia, en una mesa con solo dos cabeceras. Por un lado se encuentra la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, quien busca defender la hegemonía y los intereses del obradorismo puro; por el otro, Jorge Emilio González Martínez, el estratega y dueño de las lucrativas «franquicias» del PVEM, junto a sus poderosos socios locales.

En esta ecuación de la llamada Cuarta Transformación (4T), el Partido del Trabajo (PT) ha quedado reducido a un papel ornamental. A pesar de formar parte de la histórica coalición gobernante, el PT no tendrá poder de decisión ni influencia real en la selección del candidato que buscará la titularidad del Ejecutivo estatal.

Los alfiles del poder: Marín Mollinedo y Eugenio Segura

La polarización entre MORENA y el Verde tiene rostros y nombres definidos. Ambos grupos políticos han decantado sus fuerzas hacia figuras que representan lealtades y compromisos muy distintos.

Rafael Marín Mollinedo: Fundador de MORENA en Quintana Roo y figura de absoluta confianza para la nomenclatura central del partido y de la presidenta Sheinbaum. Representa la línea fundacional guinda y el intento de retener el control directo del estado sin intermediarios.

Eugenio Segura: Actual senador de la República, quien encarna los intereses del Partido Verde. Su figura es el resultado de los acuerdos preexistentes entre ambas fuerzas y representa la exigencia del partido del tucán de cobrar el peso electoral que han capitalizado en la región.

En el cuarto de guerra de Eugenio Segura tienen la encomienda de destruir la imagen de Rafael Marín Mollinedo, diseñando historias de irregularidades por su paso por las Aduanas de México, tanto en el gobierno de López Obrador, como en el de Sheinbaum Pardo. La estrategia es invisibilizarlo, demeritar su trabajo en la función pública y olvidar que tiene un trabajo en Quintana Roo de 30 años a lado del movimiento político de Andrés Manuel López Obrador.

Al lado de quien después fue presidente de México, Marín Mollinedo trabajó en Quintana Roo desde el Partido de la Revolución Democrática (PRD), posteriormente, fue el primero que se unió al proyecto de MORENA, cuando la hoy clase política de MORENA estaba en el PRI o ni siquiera sabían que en el futuro serían morenistas.

Al parecer, las estrategias del equipo de Eugenio Segura están resultando contraproducentes, porque han logrado victimizar a la persona de Rafael Marín Mollinedo, lo que está repercutiendo en las encuestas y en la percepción de la opinión pública. Independientemente, del proyecto político que representa, al PVEM y socios en Quintana Roo, significa un dolor de cabeza, un enemigo a vencer a cómo de lugar.

Si en estas semanas de las encuestas siguen con descalificaciones por representar al equipo cercano a López Obrador, fortalecerán su imagen, porque el voto duro de MORENA es el mismo que se fue del PRI porque se cansó de sus tropelías, las mismas con las que opera el PVEM y desde luego, connotados dirigentes de MORENA, a quienes la base no les interesa, sino el poder que le entregó esa militancia.

La agenda estadounidense en el Caribe mexicano

Más allá de la política doméstica, la disputa preelectoral quintanarroense se encuentra fuertemente cruzada por factores geopolíticos. Los profundos intereses económicos y políticos del gobierno de los Estados Unidos en el principal polo turístico del país juegan un rol silente pero definitivo.

Esta influencia cobra especial relevancia ante el hecho de que agencias estadounidenses mantienen abiertas diversas investigaciones judiciales que involucran a prominentes personajes del mundo de la política y la esfera empresarial en Quintana Roo. Este factor externo funciona como un filtro de presión insoslayable para las cúpulas al momento de evaluar la viabilidad de sus candidatos.

¿Realidad o cuota de trámite?

En medio de este choque de trenes, entran al tablero interno figuras como la actual alcaldesa de Cancún, Ana Patricia Peralta de la Peña, y la hoy morenista Maribel Villegas, de triste memoria para la sociedad quintanarroense.

La expectativa recae en observar si la participación de ambas políticas en este proceso interno de la 4T representará una equidad e inclusión real en la toma de decisiones, o si, por el contrario, sus nombres han sido incluidos por mero trámite administrativo para cumplir con la paridad de género y legitimar un proceso cuya balanza ya está inclinada hacia perfiles masculinos predeterminados.

Coordinadores para simular campañas anticipadas

Para resolver su pugna interna y posicionar a sus aspirantes sin enfrentar formalmente a las autoridades, MORENA ha vuelto a instrumentar su maquinaria de eufemismos legales. El proceso consiste en abrir el registro para elegir a los «Coordinadores Estatales de los Comités de Defensa de la Transformación».

El mecanismo opera bajo las siguientes etapas:

Inscripción de aspirantes ante el Comité Ejecutivo Nacional.

Realización de encuestas de opinión para medir popularidad y conocimiento territorial.

Designación del perfil ganador bajo el título de «Coordinador»

En los hechos, este nombramiento representa de facto una precandidatura en toda regla. Aunque la ley electoral vigente prohíbe de manera estricta estos despliegues en los tiempos actuales —tipificándolos claramente como actos anticipados de campaña—, para la narrativa y operatividad de la 4T este ordenamiento legal parece no tener validez. El movimiento impone así sus propios ritmos, saltándose las restricciones legales e inaugurando una contienda prematura por el control de Quintana Roo.

La autoridad moral de MORENA no solo en Quintana Roo, sino en todo el país, va en picada y como resultado de las acciones judiciales que realice el gobierno de Estados Unidos en contra de connotadas figuras del morenismo a nivel nacional, en las próximas semanas, no se tendrán condiciones para que esa tendencia se revierta.

Este escenario bélico entre integrantes de la 4T ya lo vivió Quintana Roo en 2015, con otras siglas, con otros personajes. Si Eugenio Segura no es el candidato de la 4T, sino solo del Verde, no sería la primera vez que Jorge Emilio González Martínez, perdería la posibilidad de llegar de facto a la gubernatura de Quintana Roo, ya que precisamente en el 2015, el candidato del PRI-PVEM, Mauricio Góngora, fue una propuesta directa del Niño Verde al presidente Enrique Peña Nieto. En esa ocasión, Carlos Joaquín González, al no tener el aval presidencial ni la del entonces gobernador Roberto Borge, optó por formar una coalición con lo que quedaba con el PRD y PAN, con ella obtuvo la gubernatura.

Esa disputa interna del PRI llevó a la cárcel a Roberto Borge, como había sucedido en 1999, cuando el presidente Ernesto Zedillo Ponce de León, quiso imponer a Addi Joaquín Codwell, a lo que se opuso el entonces gobernador, Mario Villanueva Madrid, por lo que en la contienda interna del PRI ganó Joaquín Hendricks Díaz, quien obtuvo la gubernatura. Al dejar la gubernatura Mario Villanueva Madrid recibió la embestida presidencial, cuyos efectos los sigue pagando estando aún en prisión domiciliaria.

El martes 23 de junio, el aun senador de la república, Eugenio Segura, tomo protesta como presidente de la Comisión Bicamaral de Seguridad Nacional en el Congreso de la Unión, pero horas después solicitó licencia como senador para venir a Quintana Roo en busca de la gubernatura.

Si sabía que tenía que pedir licencia para qué aceptó presidir dicha comisión, que forma parte de las estrategias de la presidenta de la república, Claudia Sheinbaum Pardo. Esa comisión bicamaral ha quedado acéfala, como lleva dos años desde que se formalizó su existencia, porque a las bancadas de las 4T no les interesa que opere como un organismo de legisladores expertos en la materia. Eugenio Segura, solo la utilizó para la foto y para su egoteca.

Esta decisión del ahora senador con licencia Eugenio Segura, pone en evidencia que ni a él ni al PVEM no le interesa la crisis que vive el país con respecto a la seguridad nacional.

Como dice el experto en seguridad nacional Carlos Barrachina Lisón: “Veremos cuál es el futuro de Gino Segura, porque entiendo que a la presidencia no se le dice no, ni se le falta al respeto. Y esto, si no es pactado… Es una falta de respeto. Y si es pactado, tiene una pinta de trampa del tamaño del mundo.

“Gino Segura no sirve al pueblo, sino a ya saben quién, que en este caso no es el señor de Palenque, ni la presidenta de México”.

Los lazos de “hermandad” entre el PVEM y MORENA siguen “entre azul y buenas noches”. En Guerrero, la dirigente nacional del PVEM y senadora con licencia, Karen Castrejón ya se registró como aspirante a la coordinación de la 4T en Quintana Roo; en Nayarit, otra senadora del PVEM, Jazmín Bugarin, también se registró por el mismo cargo.

Respecto a San Luis Potosí, este martes 23, el coordinador del grupo parlamentario del PVEM) en el Senado, Manuel Velasco Coello, aclaró que su partido aún no ha tomado una decisión sobre si la senadora Ruth González Silva se registrará como aspirante a la gubernatura de San Luis Potosí, y negó que existan fricciones con Morena por ese tema.

“Estamos haciendo un esfuerzo para poder llegar a acuerdos y a consensos en todos los estados del país, incluyendo San Luis Potosí, estamos en un proceso de diálogo con la coalición”, declaró a la prensa.

Lo anterior, luego de que el gobernador de San Luis Potosí, José Ricardo Gallardo Cardona, ha manifestado que si MORENA no lleva como candidata a la gubernatura a su esposa, la senadora Ruth González Silva, irá como candidata del PVEM, en el cual militan ambos.

Jorge Emilio González Martínez y Manuel Velasco Coello, están negociando en paquete las gubernaturas al interior de la 4T y como en toda negociación no puede ganar las 17 gubernaturas.  Sin embargo, como la de Quintana Roo ya se la dio como regalo de bodas a Eugenio Segura. La disputa entre las cúpulas del PVEM y MORENA está  todo lo que da.