Las nuevas fuerzas electorales ante la crisis de Morena

Por. J. Jesús Lemus

El sistema de partidos en México experimenta una sacudida histórica. Justo cuando el partido gobernante, Morena, enfrenta su crisis de imagen más severa debido a los escándalos que involucran al gobernador de Sinaloa con licencia, Rubén Rocha Moya, y al senador Enrique Inzunza —ambos cercados por el Departamento de Justicia de EE.UU. ante presuntos nexos con el narcotráfico—, el Instituto Nacional Electoral (INE) abre las puertas a nuevas opciones políticas.

La Comisión de Prerrogativas y Partidos Políticos del INE avanzó en la aprobación técnica de cuatro nuevas organizaciones ciudadanas para constituirse formalmente como Partidos Políticos Nacionales. Estas fuerzas buscan capitalizar el descontento y el desgaste del oficialismo con miras a los comicios intermedios.

Tras cumplir con el umbral requerido por la ley, la aportación de más de 256,030 afiliados válidos y la celebración de asambleas distritales y estatales, estas son las opciones que buscan su registro definitivo:

Que Siga la Democracia

  • Dirigente principal: Gabriela Jiménez Godoy, que fue vocal ejecutiva y diputada federal de Morena.
  • Propuesta e ideología: Nació originalmente como la asociación civil que promovió la consulta de Revocación de Mandato en 2022. Su plataforma es de izquierda nacionalista y está totalmente alineada con la consolidación y continuidad del proyecto político de Morena.
  • Entre sus ejes principales se encuentran la promoción de los mecanismos de democracia participativa (consultas, plebiscitos), el respaldo al paquete de reformas constitucionales del Ejecutivo y el fortalecimiento de los programas sociales.

2. Construyendo Sociedades de Paz

Dirigente principal: Édgar Francisco Garza Ancira, quien es un empresario y es el representante legal ante el INE.

  • Propuesta e ideología: Opera como un brazo aliado al bloque oficialista. Su propuesta central gira en torno a la seguridad comunitaria, la pacificación del país y el desarrollo social desde las bases.
  • Plantean políticas orientadas a la reconstrucción del tejido social a través de la educación, el fomento al empleo juvenil y estrategias de prevención del delito, buscando desmarcarse de las visiones estrictamente militaristas, pero manteniendo la complementariedad con las políticas gubernamentales vigentes.

Somos México

  • Dirigente principal: Guadalupe Acosta Naranjo, un experredista y uno de los principales voceros del Frente Cívico Nacional.
  • Propuesta e ideología: Surge directamente del ala ciudadana que articuló las movilizaciones en defensa del INE y respaldó la candidatura presidencial opositora de Xóchitl Gálvez en 2024.
  • Su plataforma es de centro-derecha / socialdemócrata opositora.
  • Se centra en el contrapeso al poder presidencial, la defensa irrestricta de los organismos autónomos, el fortalecimiento del Poder Judicial, y una agenda económica de libre mercado con enfoque de sustentabilidad y rendición de cuentas.

México Tiene Vida

  • Dirigente principal: Fundado por el empresario Jaime Ochoa; cuenta con la representación legal de Eduardo Zamarripa y Jorge Garza.
  • Propuesta e ideología: Es una agrupación de corte marcadamente conservador que tiene su principal bastión en el estado de Nuevo León.
  • Su programa de acción política propone la recuperación de los “valores éticos y morales tradicionales” y coloca a la familia nuclear como el eje rector de la sociedad.
  • Entre sus propuestas más claras y explícitas está la defensa del derecho a la vida desde la concepción hasta la muerte natural, manifestándose abiertamente en contra de la despenalización del aborto y promoviendo políticas de asistencia social de carácter privado y comunitario.

El lastre de Morena y la ventana de oportunidad

El escenario en el que emergen estos partidos es sumamente volátil. El denominado “terremoto Rocha Moya” rompió el discurso oficial de pureza y honestidad de Morena.

El estrechamiento del cerco judicial estadounidense sobre los operadores de seguridad de Sinaloa, las revelaciones sobre el caso de “Los Chapitos” y el congelamiento de cuentas bancarias del senador Enrique Inzunza han obligado a la dirigencia de Morena a replegarse, abandonando la defensa estridente y optando por el silencio o el distanciamiento táctico para proteger la figura de la presidenta Claudia Sheinbaum.

La caída en la aprobación del partido en el poder debido a las acusaciones de narcopolítica y el desgaste de gobiernos estatales genera un vacío de representación. Las posibilidades de crecimiento de los nuevos partidos dependen de tres factores clave:

  • Captación del voto de castigo: Tradicionalmente, la oposición (PAN, PRI, PRD) acaparaba el descontento, pero la crisis de legitimidad de estas marcas abre una ventana inédita para que las nuevas formaciones políticas absorban a los votantes desencantados de Morena que se niegan a regresar al pasado.
  • La estructura territorial: Organizaciones como Construyendo Sociedades de Paz y Que Siga la Democracia demostraron músculo al superar con holgura el mínimo de afiliados exigidos por el INE. Esa red territorial de asambleas puede convertirse en votos reales si logran capitalizar el descontento local.
  • El desafío del 3%: El primer gran reto no es ganar gubernaturas, sino sobrevivir. De consolidarse su registro por parte del Consejo General del INE, estas facciones deberán obtener al menos el 3% de la votación en su primera prueba electoral para mantener el registro.

La crisis ética que atraviesa el oficialismo en Sinaloa y su réplica en el Congreso federal es el combustible perfecto para los nuevos jugadores. Aquellos partidos que logren abanderar el discurso de la “limpieza institucional” frente a los escándalos de la narcopolítica tienen una oportunidad genuina de convertirse en los nuevos contrapesos del panorama nacional.